Si eres becario

A él no le fue mal:

Si uno es becario, yo creo que hay que dar ejemplo, trabajar duramente y dar la sensación de que uno quiere el trabajo

Martín Varsavsky, becario antes que millonetis

Por cierto, que por fin se resolvió mi duda de si era “Martín” (con acento en la i) o “Martin” (sin él). Es que nunca se lo había oído decir a él mismo :)

Trabajando en la calle

Trabajando en el camping

Hoy el día se complicaba con una actividad familiar previamente planificada y la necesidad de dedicar un rato al trabajo. Afortunadamente, la tecnología en movilidad permite compatibilizar algo que, de otra manera, me hubiese obligado a elegir entre una cosa u otra. Y aunque sin duda lo mejor sería que las cosas no coincidieran, a veces no está en nuestra mano y ésta no es una mala solución de compromiso.

Así que aquí estoy, conectando el ordenador vía 3G en la mesita del jardín de mis cuñados. Con el solete se estaba bien. Ahora ya viene el relente… y me parece que esto se va a terminar.

El blogbook ya está aquí

Blogbook

“Me llena de orgullo y satisfacción”… ¡salir en un libro! Con sus tapas, sus páginas… ¡un libro de verdad! Qué ilusión… :)

El llamado Blogbook (que ha terminado por titularse “El futuro es tuyo: la revolución social de las personas“) es una iniciativa que ha movido sin desmayo Dioni Nespral (al que creo que hay que reconocerle una enorme capacidad primero para movilizar a un montón de personas, y segundo para “tirar del carro” sin desfallecer hasta hacer del libro una realidad; vale que el libro es “de todos”, pero de algunos más que otros). ¿La idea? Que hay un montón de gente por ahí con cosas interesantes que decir, y que merecía la pena poder decirlas en un libro “de verdad”.

El resultado son decenas de artículos recopilados con otras tantas visiones sobre este mundo nuevo en el que, muchas veces sin darnos cuenta, nos movemos. Un mundo en el que la tecnología y las personas forman un binomio mucho más cercano que antes, donde la tecnología está empezando a dejar de ser un fin en sí mismo para convertirse en un medio al servicio de las inquietudes de las personas, y donde cada vez más personas tienen acceso al uso de la misma.

Por supuesto, una obra así es forzosamente desigual. Cada uno encontraremos en ella artículos que nos gusten más, en fondo y forma, que otros. Pero sin duda es un auténtico tesoro el poder disponer de tal variedad de enfoques. Sólo por eso, es un libro que sin duda merece la pena.

El libro no va a distribuirse en tiendas. Los autores tendremos algunos ejemplares. A través de bubok, próximamente, podrán encargar ejemplares adicionales todos aquéllos que quieran. Por supuesto, y también en las próximas semanas, el libro se pondrá a disposición en PDF para que cualquiera pueda descargárselo. El objetivo con esto nunca ha sido ganar dinero: el objetivo es poder dar la mayor difusión posible a estas ideas. Además de la contribución gratuita de los autores, gracias a la ayuda de los patrocinadores se han podido asumir los costes del formato físico, además de lograr un excedente que va a ser destinado a obras benéficas. Lo cual también es, en sí mismo, una estupenda noticia y un detalle más que muestra el espíritu de la iniciativa.

En definitiva, una gran satisfacción. Ahora estoy deseando ver el libro físicamente (no pude acercarme a la presentación oficial que se hizo el pasado miércoles) y leer las contribuciones de todos mis compañeros. Seguro que no me aburro.

Las memorias de un consultor

No sé si lo vi primero en el blog de Rafa, o si fue a través de algún link entrante, que descubrí el blog de Yuki, “De consultor a director de TI”. Más que un blog al uso (con “sucedidos” del día a día) lo que ha hecho Yuki es utilizar la plataforma blog para narrar, por entregas, su experiencia como consultor.

No puedo identificarme más con él. Aunque hay algunos años de diferencia entre su experiencia y la mía, y aunque el Andersen Consulting del 92 (que es el escenario en el que él desarrolla la historia; recordemos, ahora es Accenture) no es exactamente igual que el Arthur Andersen del 99 (que es mi experiencia; recordemos, ahora es… bueno, un cadaver irreconocible :) ), hay tantas similitudes que no puedo leerlo sin navegar entre la sonrisa y la nostalgia.