Los matices de una foto

El otro día estuve haciendo unas fotos para Triopic, intentando sacar decentemente uno colgado en la pared a modo de “demostración”. No me di cuenta en el momento de sacarla, pero luego revisándolas caí en que esta foto en concreto tiene muchos matices especiales para mí. En una misma foto está mi proyecto, están mis raíces, está mi herencia, y está mi futuro. Triopic es mi más reciente proyecto; está dando sus primeros pasos, poco a poco, pero confío mucho en sus posibilidades. Está mi futuro, mi hijo Pablo, que ya dejó atrás lo de los primeros pasos y crece cada día en todos los sentidos. Están mis raíces, Salamanca, mi ciudad de origen; por mucho que haga 15 años que no vivo allí, sigue siendo “mi ciudad”. Y está mi herencia porque la foto que ilustra este Triopic la hizo mi padre.

En fin, ya veis que tontería, cómo una foto intrascendente se convierte en algo con significado.

Efecto tiltshift con photoshop

Tractor de juguete

Hoy he estado jugando un rato con el photoshop, y haciendo un “efecto tiltshift“. En teoría, este efecto se puede conseguir “de verdad” con objetivos descentrables (no me he parado a entender la lógica del asunto, la verdad). El caso es que también se puede simular con photoshop.

La idea es tomar una foto de una escena real, y darle un aspecto como de “maqueta”. La escena real, tomada a una cierta distancia, hace que la profundidad de campo sea muy grande (o sea, todo está enfocado). Si la foto fuese de una maqueta se habría tomado desde una distancia muy pequeña y, por lo tanto, la profundidad de campo sería menor; es decir, que sólo una parte de la foto estaría enfocada, existiendo un desenfoque progresivo por delante y por detrás.

Pues bien, el truco está en simular ese desenfoque. Se trata de aplicar un filtro “desenfoque de lente” o “lens blur” utilizando además una máscara de degradado (que es lo que nos va a permitir tener una zona enfocada y aplicar el desenfoque progresivamente). En mi caso, además, había que hacer un ajuste, salvando del desenfoque la parte alta del tractor (que, al estar en el mismo plano que la base, tenía que estar igualmente enfocado). La técnica sale mejor si se aplica a una foto tomada desde una perspectiva elevada; permite aplicar mejor el degradado, y además “simula” mejor la perspectiva que tendríamos si, efectivamente, estuviésemos viendo una maqueta.

En fin, un rato divertido para un resultado curioso.

La luna en los viñedos

La luna en los viñedos

Como creo que hace mucho que no traigo por aquí alguna de mis fotos… pues vamos allá. Ésta la saqué ayer, que estuvimos de excursión por La Rioja. Una de esas casualidades que se dan de vez en cuando: que haya luna llena, que haya un atardecer claro, y que tú hayas decidido salir a hacer fotos trípode incluído.

Ante la imposibilidad de enfocar correctamente viñas y luna, opté por dar el protagonismo a esta última. Las viñas, difuminadas y apenas iluminadas con los últimos rayos de sol, actúan poco más que como un marco de contraste.

Por cierto, la foto tiene truco. En el original, la luna era más pequeñita… una pena, teniendo en cuenta que iba a ser la “prota”. Así que, Photoshop en mano, la he agrandado (de forma muy sencilla; seleccionar el trocito de la luna tomando la precaución de suavizar los bordes, copiar como nueva capa, transformación libre… y ya está) hasta que ocupara un espacio un poco más digno. ¿Trampa? Bueno, ¿y qué?

Primera experiencia fotografiando a modelos

20090724-ReinaFiestasAranda-30

El otro día surgió una estupenda oportunidad: el Ayuntamiento de Aranda de Duero nos ofrecía, a los que habíamos sido alumnos de los cursos de fotografía organizados por ellos, la posibilidad de participar en una sesión fotográfica colectiva. ¿El objetivo? La Reina y las Damas de Honor de las fiestas (que se celebran en septiembre). Para mí, la primera vez que podía participar en una sesión con “modelos” (vale, totalmente amateurs, pero modelos al fin y al cabo).

Fue una experiencia muy interesante, que me permitió aprender algunas cosas:

  • Preproducción: suena demasiado “profesional”, pero lo cierto es que merece la pena dedicar un tiempo, antes de la sesión, a pensar: ¿qué fotos quieres obtener? ¿dónde las vas a hacer? ¿será bueno el fondo, será buena la luz? Si lo llevas pensado, puedes ir mucho más directo al grano. Si no, acabas haciendo fotos “según vengan”.
  • Mejor en manual: definir unas condiciones (iso, apertura, velocidad) constantes a lo largo de la sesión (al menos mientras mantengas el mismo escenario y las mismas condiciones de luz) hace que obtengas unos resultados más consistentes. Confiar en hacer una nueva medición cada vez que haces una foto genera demasiada variabilidad… por no hablar de cuando haces la medición mal y obtienes fotos quemadas u oscuras (algo que sienta especialmente mal cuando la expresión de la modelo es perfecta… y tú has perdido esa foto por estar mal expuesta).
  • La importancia del entorno: vale, no es ninguna novedad. Pero me di cuenta haciendo estas fotos de lo difícil que es equilibrar todos los elementos de la foto; que el fondo sea adecuado, que la iluminación del fondo y de la modelo estén bien, que no haya ningún elemento de distracción… digamos que son cosas que “sabes”, pero que nunca había prestado tanta atención.
  • Algunas fotos, mejor no hacerlas: te puede parecer que la foto estaría bien, “si no fuera por…” (la luz, o el fondo, o lo que sea). A pesar de eso, la haces. Y el resultado es, efectivamente, insuficiente. Si no tienes medios para solucionar los “si no fuera por”, mejor buscar otra foto que insistir
  • La complicidad, lo más importante. En nuestro caso, éramos 10 fotógrafos contra 3 chicas jóvenes, ellas un punto intimidadas con la situación y nosotros sin ninguna experiencia en “dirigir” modelos. En estas circunstancias, las poses tendían a ser muy iguales todo el rato, formales, y con el gesto poco relajado. Si hubiéramos conseguido que estuvieran más cómodas, y si hubiésemos tenido más iniciativa para “llevarlas”, seguro que habrían surgido gestos mucho más espontáneos y divertidos. Y además hubiese sido posible sugerir poses un poco diferentes, para fotos diferentes.
  • Instantes fugaces: en una sesión de este tipo te das cuenta de lo difícil que es captar la foto justo en el momento adecuado. Esa postura, ese gesto, esa sonrisa, esos ojos… están ahí un momento y al siguiente han cambiado. Imagino que una modelo profesional es más capaz de sostener una determinada pose más tiempo, pero en el caso de los “amateurs” es más difícil. Y si no has hecho la foto en ese momento… se fué.
  • Tres peor que una: si ya es difícil captar el gesto adecuado en una única modelo, cuando coinciden las tres en la toma la dificultad se triplica, porque tienen que coincidir las tres en el gesto perfecto. Con que una no lo haga, por mucho que las otras dos estén fenomenal, la foto ya no es lo mismo
  • Mejor sólo que acompañado: esto es una obviedad. Pero compartiendo sesión con otros 10 fotógrafos todo es más complicado, no puedes “disponer” de las modelos todo el rato, las miradas van de un sitio a otro, te cruzas por delante de otro u otro por delante tuyo, compites por determinadas posiciones… aunque también, siendo como en este caso una actividad “recreativa”, te lo pasas mejor compartiéndola con los otros compañeros

En fin, que estuvo más que entretenido. Las chicas fueron muy pacientes con nosotros, y creo que al final salieron un puñado de fotos interesantes. Como siempre, algunas de ellas (hice decenas, pero he preferido reducir la selección) en mi flickr.

La foto del Grupo Planeta

Grupo Planeta

Saqué esta foto a principios de 2008; una día que bajé a Madrid con tiempo libre, y con la cámara recién estrenada, estuve por la zona de Colón, Recoletos y Cibeles sacando fotos. Ésta, en concreto, corresponde a la entrada de la sede del Grupo Planeta en el Paseo de Recoletos. Como suelo hacer, la subí a Flickr con una licencia CC-BY.

El otro día, viendo las estadísticas de Flickr, noto que esta foto está recibiendo alguna visita. Identifiqué el origen: un post de Ahorrodiario que tomaba la foto prestada, identificando al autor y enlazando a su origen. Y yo, como ya he dicho anteriormente, encantadísimo de que usen mis fotos.

El caso es que me avisan por Twitter de que la foto que ilustra la noticia usada como fuente (concretamente, en el Ideal) guarda un sospechosísimo parecido con la mía. Solo que ahí, lejos de citar a su autor, ponen que es de “Archivo”. Antes de decir nada, cogí ambas fotos por separado y las monté… para despejar cualquier tipo de duda respecto a que era la misma foto. Lo era.

Ya imaginaba yo que algo así tenía que ser encabronante. Y lo es. La foto se encuentra publicada con licencia CC-BY; es decir, que es posible utilizarla para cualquier fin (incluso comercial) con un único requisito: citar al autor. Precisamente por eso, cuando uno no pide nada más que la correcta atribución de la autoría, resulta especialmente molesto que alguien decida entrar en Flickr o directamente en Google Images, buscar “Grupo Planeta”, coger mi foto, decir que es de “Archivo” y quedarse tan pancho (y encima poniendo un copyright como un castillo en el pie de página). Porque si uno se despista (a mí a veces me ha pasado; cojo una foto, me pongo a escribir el texto… y luego me doy cuenta de que no he puesto la referencia; eso sí, siempre que me doy cuenta entro a corregir) pues no pone nada. Pero decir que es de “archivo” denota, para mí, algo más que un olvido…

Pero la sorpresa es mayor cuando descubro que no es sólo el Ideal donde publican esta foto, sino en El Correo, el ABC, Diario Montañés, Las Provincias… y así todas las versiones online de periódicos del Grupo Vocento. Un Grupo que ganó en 2008 35 millones de euros.

Y para más inri, dejo un comentario en la web de abc.es indicando esta situación… para descubrir al día siguiente que han decidido borrarlo. Lo cual ya me parece el colmo de la desfachatez: mal está que, por despiste o mala práctica, hagas mal uso de la foto. Pero que, cuando te lo advierten, en vez de corregir pretendas hacerte el sueco y borrar el rastro…

Gracias a un conocido en una de las redacciones, con quien contacté en primera instancia para exponerle la situación, me indicó el más que probable origen de la noticia: la redacción central de internet de Vocento. Y me facilitó un mail de contacto con su responsable. Hoy he recibido su contestación: “Te pido disculpas por el uso totalmente inapropiado que se ha hecho de tu fotografía. Tras hablar con el periodista que preparó la información, me comenta que el hecho de no haber firmado la imagen se debió a un “despiste imperdonable”. Hemos corregido el error, aunque entiendo que lo hemos hecho tarde. Efectivamente, es una falta de respeto hacia tu trabajo. Lamentamos mucho haberte ocasionado molestias.

Bueno. A mí (y aunque a esta hora todavía las versiones online siguen reflejando el “Archivo” – Ya está corregido, ver nota al final) me basta. Simplemente se trataba de que una práctica así (que no sé cuánto de habitual y cuánto de esporádica tiene) tenga un contrapeso, de levantar la bandera y decir “eh, que nos damos cuenta”, una forma de ir creando conciencia sobre el buen uso de las licencias CC, que creo que son necesarias como punto de equilibrio entre el “copyright” y el “como lo encontré en internet, es de todos”. Y es que en un caso como este, donde costaba lo mismo hacer las cosas bien que hacerlas mal, donde es una gran empresa la que se aprovecha del trabajo de un individuo sin ni siquiera hacer mención… me dio rabia.

Pero tengo claro que tampoco estoy en condiciones de ponerme purista en este tema, porque soy consciente de mis propias contradicciones y de que soy el primero que no siempre (a veces por despiste, a veces con plena consciencia) hace las cosas como debería.

PD.- Lo que para mí no tiene perdón de dios ni excusa ninguna es el borrado del comentario en Abc.es en el que les indicaba el error. De momento mantienen los cerca de 20 comentarios que fueron surgiendo después (incluyendo otro mío en el que reiteraba la situación), otra cosita es.

Actualización (6/5): ¡Victoria! Después de dar la murga durante unos días se ha procedido a la corrección en la atribución de la foto. Me cuentan que no es tan sencillo modificar/actualizar una pieza ya publicada (hay que hacerlo “a mano” porque por lo visto el sistema está diseñado para que la hemeroteca no se pueda tocar, es decir, que una vez publicado algo queda así para los restos… algo que creo que pierde sentido en el mundo de internet, pero bueno, ellos sabrán), pero al final se ha corregido.