No diga monetizar, diga redituar

Tengo un amigo al que le encanta hacer de “repelente niño Vicente”. Es un fanático de la pulcritud en el uso del lenguaje (Lázaro Carreter, a su lado, era un analfabeto) y creo que incluso le duele físicamente cuando ve algo mal escrito o escucha algo mal dicho. Me consta que, consciente de lo “repollo” … Seguir leyendo