Softbox hecha en casa

Dromedario 3

Cuando empecé a experimentar con el nuevo objetivo macro, ya me di cuenta de que poder disponer de una iluminación controlada, junto con un fondo adecuado, seguramente enriquecería mucho las fotos (vaya conclusión, eso es algo genérico para cualquier fotografía… pero bueno, a lo que voy).

Así que después de leer varias opciones, me he hecho mi propia “caja de luz” o “softbox” (he leído las dos terminologías, pero no estoy seguro de cuál es la más adecuada) siguiendo un esquema parecido a éste que me indicaba Luis en un comentario. Simplemente una caja, en la que se recortan los laterales (yo le he recortado también la parte superior) como si fueran los marcos de una ventana; el hueco se cubre con un material traslúcido (yo compré un plástico, como el que se pone en las carpetas que se usan para presentar un curriculum o un trabajo en el cole); y de fondo, una cartulina blanca.

Ah, y una “innovación” de mi cosecha (que no lo he visto por ahí, vamos); como lo de tener la caja rodando por ahí no me iba a hacer mucha gracia (y a mi mujer ni os cuento :P) lo que he hecho ha sido cortar cada uno de los laterales, de forma que la caja se pueda plegar para guardarla detrás de una puerta o del armario. Para facilitar que al volver a montar la caja las uniones queden fijas, he comprado un poco de velcro adhesivo que he colocado en las esquinas… y voilá, una caja que se monta y desmonta a voluntad.

A partir de ahí, la cosa consiste en aplicar fuentes de luz a través de esas “ventanas”, de forma que la luz entra en la caja tamizada por el material traslúcido, ofreciendo una iluminación suave y difusa (infinitamente mejor que un flashazo directo) unida a un fondo neutro que resalta el motivo que estamos fotografiando. Para eso, y como hoy por hoy no me planteo invertir en nada demasiado profesional, he comprado un par de lamparitas (las más simples que encontré en la tienda, de esas que tienen una pinza para ajustarlas a una mesa) con un par de bombillas de 60 vatios: no es una iluminación muy potente (y además da calor, y corres el riesgo de quemarte si las tocas…) pero ajustando el tiempo de exposición (y montando la cámara en el trípode para que no se mueva mientras) va que chuta.

Y ahí estoy, con mi “mini-estudio” portátil. Os enlazo más fotos hechas en softbox.