Discapacitados, accesibilidad y sinsorgadas

Para los más despistados, una sinsorgada es algo propio de un sinsorgo: “Insustancial y de poca formalidad”

Vaya por delante mi total y obvio respeto por las personas con discapacidad, y mi total apoyo a las medidas que faciliten su integración en la sociedad, la accesibilidad, etc. Es justo y necesario. Pero también, digo yo, con un poco de sentido común, ¿no?.

Esta foto es de una sucursal de Bankinter aquí, en Aranda de Duero. Lo que se ve es la entrada a la sucursal con sus dos escalones, y al lado una voluminosa plataforma preparada para facilitar el acceso con silla de ruedas a la sucursal. Que está muy bien, imagino, pero… ¿no hubiera sido mucho más fácil, más barato, más cómodo de usar para todos, más sencillo de mantener… UNA RAMPA PARA SALVAR EL DESNIVEL?

Plataforma acceso discapacitados

Esto me recuerda el clásico “sucedido” que contaban sobre los astronautas americanos, que al darse cuenta de que por efecto de la gravedad los bolígrafos no escribirían en el espacio, contrataron a unos prestigiosos consultores que al final de arduas investigaciones y un costoso proyecto acabaron por desarrollar un dispositivo que escribía en ausencia de gravedad… mientras que los rusos utilizaron lapiceros (aunque, por lo visto, lo de usar lápices tenía sus contraindicaciones…)