Artista… ¿de qué?

Ya he reconocido en alguna ocasión que yo, de “arte”, lo justito. Y pasa el tiempo (cuatro años desde el post que enlazo) y sigo en las mismas. De hecho, desde entonces hasta ahora algo ha cambiado; podría pensarse que mi acercamiento al mundo de la fotografía, o mi acercamiento al mundo de la música (empecé el año pasado a estudiar guitarra clásica) podrían haberme hecho pensar de otra forma… pero sigo igual.

No sé qué es el arte. Uno puede hacer fotos. O tocar un instrumento. O escribir relatos, cuentos, novelas, poesías. O pintar cuadros. O moldear materiales. Eso son hechos tangibles, objetivos. Si lo hace con cierta recurrencia, podríamos incluso aceptar que se autodenominase “fotógrafo”, “músico”, “escritor”, “poeta”, “pintor”, “escultor”… Pero el salto al “artista”… ¿qué hace un artista? ¿Arte? Insisto, yo no sé qué es el arte (más allá de “morirte de frío”). En un momento dado yo puedo, de acuerdo a mi criterio subjetivo, considerar que algo me gusta estéticamente. Incluso, algunas veces, puedo sentir que una obra “me dice” algo más allá de la estética, que me genera alguna sensación. Pero siempre subjetiva.

Y, la verdad, tiendo a pensar que todo aquel que se considera a sí mismo “artista” tiene un punto notable de petulante y pretencioso. Todo eso de que “soy un artista incomprendido”, o “quiero compartir mi arte con el mundo”… pfff. Entiendo que uno quiera expresarse a través de cualquiera de las disciplinas que mencionaba antes. Incluso puedo entender que llegue a ser una “necesidad vital”, aunque no es un sentimiento que comparta. Pero de ahí a que cualquier cosa que sale de tu boquita o de tus manos decidas tú mismo considerarlo “arte”, y por extensión a ti mismo como un “artista”… me parece que es tenerse a uno mismo en demasiada consideración.

Pero qué se yo, no hacerme mucho caso. Que igual, no digo yo que no, es todo por ser yo un “adoquín” poco cultivado.

PD.- Me apuntan en comentarios que quizás yo esté siendo demasiado “tiquismiquis” con la definición de “arte”. Que, volviendo a la RAE, puede ser cualquier “manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.” No sé. Será que soy pudoroso.

Foto: cobalt123



Arte moderno y otras pamplinas

Partamos de una base: no soy un gran conocedor del arte moderno. Ni del arte en general. Tengo un cierto criterio estético por el que las cosas “me gustan” o “no me gustan”, pero no paso de ahí. Ahora bien, y aun corriendo el riesgo de ser considerado un inculto, creo que dentro del “arte moderno” se esconden muchas boñigas…

Lo que más me repatea es cuando, al lado de una obra, te ponen la “explicación” (siempre profunda, siempre… ¿todos los artistas son unos atormentados?) del autor. Y uno mira a izquierda y derecha buscando la cámara oculta… “¿me quieren tomar el pelo o qué? ¿Cómo que esta mancha roja sobre fondo negro representa la angustia del autor por la pérdida de la infancia en una sociedad consumista?”

Para muestra, dos botones. Son dos fotos tomadas en una muestra llamada “Idilio” (supongo que será ésta, por las fechas…) que entramos a ver en el Patio de Escuelas en Salamanca.

El primero, una muñeca hinchable atada a un arbol. Era un paisaje fotorealista, bonito… pero chico, yo lo de la muñeca hinchable no lo entiendo.

Muñeca hinchable atada a un árbol

El segundo, una composición de flores de cartón… y los pies de una niña asomando por debajo. “No se sabe si está escondida o yace muerta”, decía el cartel. Curiosa forma de esconderse… en fin, ¿qué quiere decir una niña muerta debajo de flores de cartón?

Niña muerta bajo flores de cartón

Ah, y había otro, un video llamado “Los cowboys”, que era una imagen de un prado con una vaca pasando… y el texto decía “los cowboys que dan nombre a la obra, y que en realidad no aparecen por ningún lado…”. :O

Lo dicho, aun a riesgo de resultar un inculto, cada vez que veo una cosa de éstas y alguien me intenta decir que “representa no sé qué…” pienso “pues porque tú lo dices, majete”. Y como decía antes, eso no quita para que algunas de estas obras me puedan gustar estéticamente. Pero con lo otro… no sé, debo ser demasiado obtuso. Aunque me alivia saber que no soy el único.