20 estrategias para aprender mejor

  1. Ten clara tu motivación. Describe qué es lo que quieres aprender, por qué, para qué. Visualízate con esa habilidad desarrollada, y asegúrate de que te gusta lo que ves. Si no lo tienes claro, no sigas.
  2. Destruye tus pensamientos limitantes. Cada vez que te descubras poniéndote zancadillas detente a analizar ese pensamiento, y busca evidencias en contrario.
  3. Decide qué quieres aprender, y céntrate en ello. Olvídate, durante el periodo que tú definas, de todas las otras cosas que podrías aprender. Y mantén el foco.
  4. No te compares con otros. Empieza desde donde estás, y avanza un paso cada vez.
  5. Ármate de paciencia. El camino es largo, y en muchos momentos será exigente y aburrido. No tengas otras expectativas, porque no serán realistas y sólo conseguirás frustrarte.
  6. Sigue los métodos que ya existen. Puede que no sean perfectos, pero son más que suficientes y te llevarán muy lejos. No reinventes la rueda.
  7. Aprende bien lo fácil antes de ponerte con lo difícil. Y consolidalo, no seas impaciente.
  8. Paso a paso, pero sin parar. Conseguirás mejorar mucho más con el trabajo diario que con grandes arrebatos ocasionales.
  9. Toma notas de lo que vayas aprendiendo. Si no, gran parte se acabará diluyendo.
  10. Relaciona. Incorpora, con mucha frecuencia, lo que vas aprendiendo a tu “árbol del conocimiento”: el esquema que relaciona todo lo que sabes de una materia.
  11. Repite, repite y repite. Se trata de interiorizar, de llevar la habilidad al punto del reflejo automático. Y eso pasa por la repetición.
  12. Abraza el error. El error es el indicador de dónde tienes que enfocar tus esfuerzos. Siéntete cómodo en el error, porque si no tenderás a evitarlo, y si lo evitas no serás capaz de crecer.
  13. Dedica tiempo a recordar lo que has aprendido. De nada sirve dedicar tanto esfuerzo a aprender si no retenemos.
  14. Céntrate en donde tienes problemas, y trabaja hasta que dejen de serlo. Será el tiempo mejor empleado.
  15. Lleva un diario. Será la piedra de toque que te ayude a ser exigente contigo mismo.
  16. Planifica y revisa. No dejes que tus esfuerzos dependan de los impulsos y saca conclusiones para mejorar el proceso.
  17. Busca un proyecto práctico que te sirva para dirigir tu aprendizaje. Aprender “en abstracto” es más difícil, y menos productivo.
  18. Descansa. Deja que tu cerebro trabaje en la sombra. Lo necesita.
  19. Cuídate. Realiza actividad física. Aliméntate bien. Un cerebro bien tratado es un cerebro eficaz.
  20. Y disfruta. Porque, a pesar de la exigencia (o quizás precisamente por ella) pocas cosas hay más satisfactorias que aprender y desarrollar tus habilidades.

Este listado fue publicado originalmente en el ebook “Skillopment“, que puedes descargar íntegro y de forma gratuita desde aquí. Si quieres, puedes ver más contenidos sobre aprendizaje eficaz publicados en este mismo blog.

Aprendizaje y educación (una charla con Homo Mínimus)

Hace unos días tuve la oportunidad de participar en el podcast de Homo Mínimus. El resultado fue una charla de casi 2 horas en las que hablamos sobre todo de aprendizaje y de educación, pero también de un buen montón de temas relacionados.

Conocí a Homo Mínimus hace ya un puñado de años, a partir de una cierta afinidad en los temas que tratábamos cada uno en nuestro respectivo blog. Tras una época de intercambio de comentarios, llegó la oportunidad de “desvirtualizarnos” gracias a su proyecto de “52 comidas”. Su objetivo era plantearse comer una vez a la semana, a lo largo de un año, con una persona nueva (“poco conocida o directamente desconocida por mí”). Una forma de ampliar su círculo social, de romper su zona de confort… en fin, una iniciativa interesante y curiosa. Aquella comida salió bien, y desde entonces nos hemos mantenido en el radar.

Una de sus áreas de interés es el aprendizaje, y de hecho durante un tiempo tuvo un proyecto de blog/podcast llamado “Hiperaprendizaje”, así que la afinidad respecto a Skillopment surgió de forma natural. Y ésa fue la excusa que utilizamos para abordar esa conversación aunque, como podréis escuchar, en la misma surgieron un buen montón de ramificaciones.

En fin, por mi parte agradecerle a Homo Mínimus la charla. En sí misma fue muy enriquecedora. Como él dice, la conversación es una de las herramientas fundamentales del aprendizaje.

El océano infinito del conocimiento

En medio del océano

Imagínate que estás en un barco, en medio del océano. Mires hacia donde mires, no ves nada más que agua. En la línea del horizonte no se adivina ni un trozo de tierra. Da igual hacia donde avances, la perspectiva es la misma: una cantidad inmensa de agua rodeándote por todas partes.

Esta metáfora del océano la utilizo dentro del modelo Skillopment para referirme a “todo lo que podríamos aprender, si quisiéramos”. Imagina que esa gran masa de agua, inacabable, inabarcable… son todos los conocimientos y habilidades que el ser humano ha desarrollado a lo largo de miles de años. Ahí está todo: la filosofía, la historia, las matemáticas, la química, la física, la biología, la tecnología, la narrativa, la poesía, la oratoria, la pintura, la música, la danza, la caza, la agricultura, la ganadería, etc, etc, etc… Mires en la dirección que mires, no ves el final. Ahí está todo. Y todo a tu disposición.

Y no es sólo la amplitud, sino también la profundidad. Si en algún punto de ese océano decides sumergirte, e iniciar el descenso, comprobarás que te resulta casi imposible tocar fondo. A cada metro que desciendas, cuanto más sepas de una materia, más niveles de profundidad se abrirán ante ti, más detalles, más matices, más sutilezas.

Y encima cada día que pasa, ese océano se hace más grande. La humanidad sigue ampliando sus horizontes, sigue profundizando en cada materia, y como resultado el volumen de conocimientos a nuestra disposición no deja de crecer de forma exponencial.

¡Es maravilloso! Ese océano está ahí, a nuestra disposición, para que alimentemos nuestros procesos de aprendizaje. Y más a día de hoy, cuando con la tecnología nuestro acceso a ese océano es más fácil y barato que nunca en la Historia.

No puedes tenerlo todo

Pero en su infinitud radica también uno de los grandes problemas de este océano: no podemos abarcarlo todo. Es absoluta y totalmente imposible. Por mucho esfuerzo que hagamos, la inmensa mayoría de ese océano quedará inexplorado para nosotros.

Si eres como yo, inquieto y curioso, ese pensamiento te generará una cierta melancolía. Saber que hay tantas cosas de las que nunca llegaré a saber nada, ni siquiera de forma superficial. Tanta riqueza, y tan poco tiempo… Pero no sirve de nada dejarse arrastrar por la melancolía. Lo que es, es. Y una de las claves del aprendizaje eficaz es aceptarlo, y abordar nuestra relación con ese océano infinito del conocimiento de forma productiva.

Cuatro pasos para aprovechar el océano del conocimiento

Tengamos en cuenta que, si nos estamos acercando a este océano no es para “pasar el rato” (si ése es el caso… !simplemente relájate y disfruta del baño!), si no para obtener de él lo que necesitamos (ni más, ni menos) para alimentar nuestro proceso de aprendizaje. ¿En qué se traduce esto? En olvidarnos de lo amplio y profundo que es el océano, y centrarnos en aprovecharlo. Esto implica:

  • Acotar lo que queremos explorar en él, y por lo tanto olvidarnos de todo lo demás.
  • Seleccionar las fuentes de las que vamos a alimentarnos, y hacerlo de manera eficiente.
  • Incorporar lo nuevo a lo que ya sabemos, filtrando aquello que resulta relevante y descartando lo que no.
  • Seguir las pistas que vayamos descubriendo en nuestro proceso para determinar cuáles son los siguientes pasos.

Esta actitud de “proactividad focalizada” (“proactividad” porque nosotros dirigimos nuestra atención, en vez de dejar que sea dirigida por estímulos externos; y “focalizada” porque nos centramos en aquello que queremos obtener y obviamos todo lo demás), apoyada en una serie de técnicas y herramientas, es la base del aprendizaje eficaz, ya que sin ella nos encontraremos chapoteando sin fin en ese océano del conocimiento, saltando de interés en interés, de fuente en fuente… diluyendo nuestros esfuerzos mientras perseguimos un imposible.

Porque recuerda: podemos aprender cualquier cosa, pero no podemos aprenderlo todo.

También puedes ver el vídeo que hice sobre este tema en mi canal de Youtube

O escuchar la píldora que grabé para el podcast Skillopment

PD.- Si te interesa todo esto del aprendizaje y el desarrollo de habilidades, apúntate a la newsletter de Skillopment y recibirás gratis la guía “Cómo diseñar un plan de autoaprendizaje eficaz”.

[Entrevista] Felipe García Gaitero y los aprendiadictos

Un nuevo episodio del podcast de Skillopment, y en este caso me hace especial ilusión. Felipe García Gaitero fue compañero de aventuras durante una de mis etapas profesionales, y a lo largo de esos años que compartimos juntos, en esas conversaciones entre trabajo y comidas varias, fui descubriendo a una persona muy interesante, inquieta y de múltiples intereses. Siempre era fascinante charlar con él, y descubrir en qué nueva historia estaba metido. Y siempre le decía: “no sé cómo lo haces”. Así que cuando me planteé lanzar esta serie de entrevistas, le tenía “enfilado” porque me parecía que profundizar en su experiencia podía merecer mucho la pena. Afortunadamente aceptó cuando se lo propuse, y aquí estamos :D.

En la conversación con Felipe destaca su visión del aprendizaje guiado por la curiosidad, y el placer que obtiene del propio proceso del aprendizaje, lo que le convierte en lo que él denomina un “aprendiadicto“. Sobre este tema principal, y muchos otros accesorios, charlamos en este episodio que podéis escuchar aquí mismo, en Ivoox o en iTunes. Recuerda que puedes revisar todos los episodios del podcast, y suscribirte al mismo tanto en iVoox como en iTunes.

Éstos son los temas que han ido saliendo en la conversación:

  • 2:45 Comentamos su amplia gama de intereses, y llegamos a la idea de la curiosidad como motor del aprendizaje, y al disfrute inherente a ese tipo de aprendizaje. Esto nos alumbra el concepto de “aprendiadicto“, persona que disfrute del “chute” de placer relacionado con abordar cualquier disciplina especialmente en las primeras fases de la curva de aprendizaje.
  • 8:59 Abordamos los riesgos de que ese guiarse por la curiosidad y el disfrute acabe llevándonos a un aprendizaje desordenado, caótico, no eficaz. El riesgo de acabar siendo aprendiz de mucho y maestro de nada. Pero también hablamos del poder acumulativo y sinérgico de todo lo que aprendemos (una idea que describe muy bien Scott Adams en su libro How to Fail at Almost Everything and Still Win Big y que es una de las claves detrás de la génesis de Skillopment: “cuantas más habilidades tienes, y más desarrolladas están, más probable es que tengas suerte”), y de cómo muchas veces esa acumulación de saberes que parece no tener sentido acaba resultando, cuando unimos los puntos, significativa y valiosa.
  • 14:08 Hablamos sobre el autoaprendizaje, y la enorme cantidad de recursos que tenemos a nuestra disposición. Pero también de la necesaria habilidad para gestionar ese exceso de información, separando el grano de la paja. Y de mantener el foco para evitar caer en esa “ilusión de aprendizaje” que no es más que mero consumo de información que, tal como viene, se va. Porque al final, aprender es aprehender, y sobre todo aplicar.
  • 23:12 También mencionamos la importancia del aprendizaje social, de rodearnos de personas más experimentadas (tanto en un entorno más formal, tipo “maestro”, como de relación interpares) que nos permitan muchas veces aprender por ósmosis.
  • 25:50 Comentamos el papel de los proyectos prácticos en el proceso del aprendizaje, y cómo arremangarnos, ponernos manos a la obra y cacharrear nos ofrece una oportunidad de descubrir nuevas ideas, guiar nuestro aprendizaje, desmontar ideas preconcebidas… Y también reflexionamos sobre el papel del error, y cómo debemos perder el miedo a equivocarnos porque equivocarse es lo normal cuando uno aprende.
  • 31:18 Hablamos de cuándo se produce el momento óptimo para dejar de lado un aprendizaje y pasar a otro, cuándo el esfuerzo empieza a tener un rendimiento decreciente. Mencionamos las visiones complementarias de las 10.000 horas de Gladwell  y las 20 horas de Kaufman, y cómo podemos vivir en la “mediocridad”, sin necesidad de ser un “experto” en todas las materias que abordemos. Al fin y al cabo, todo depende de con quién te compares.
  • 37:52 Le pregunto a Felipe por cuáles cree que son las claves del aprendizaje eficaz, y menciona la importancia de la motivación (especialmente cuando es intrínseca), el involucrarse con atención plena (que nos lleva a hablar de la práctica deliberada) y con los cinco sentidos (relacionándolo con el concepto de multisensorialidad que comentábamos en otro episodio del podcast)
  • 43:50 Hablamos sobre uno de los grandes problemas del aprendizaje: el “no tengo tiempo”. Y cómo la gestión del tiempo es en realidad una gestión de prioridades, y que incluso teniendo en cuenta las restricciones que pueda marcarnos nuestro estilo de vida (trabajo, familia, etc.) siempre tenemos un margen de maniobra que podemos gestionar. Pero para eso es importante tomar conciencia de nuestras rutinas e inercias, y actuar sobre ellas. Y comentamos el valor de la constancia.
  • 55:25 Volvemos, para cerrar, sobre el tema inicial: la curiosidad como motor del aprendizaje, su carácter innato o aprendido, y qué podemos hacer para incentivarla y cultivarla.

Einstein y el secreto del aprendizaje

Albert Einstein, quizás el científico más icónico de todos los tiempos, también era un padre preocupado por la educación de sus hijos.

Así, en una carta a uno de ellos, cuando tenía 11 años, se muestra encantado de que al niño le guste el piano, y le hace la siguiente recomendación:

“En el piano, toca sobre todo aquello que te apetezca, aunque no sea lo que el profesor te mande. Así es como más se aprende, cuando haces algo disfrutando tanto que no notas el paso del tiempo. Yo mismo a veces me concentro tanto en mi trabajo que se me olvida comer…”

Einstein se refiere así a lo que más tarde el psicólogo Mihaly Csikszentmihalyi describiría como “estado de flujo”, esos momentos deliciosos donde se produce un equilibrio perfecto entre nuestras habilidades y el reto al que nos enfrentamos, y en los que nos sentimos plenamente integrados con la tarea que tenemos entre manos.

Cada vez son más los indicios que apuntan a que un cerebro involucrado aprende más y mejor. Y en consecuencia los métodos pedagógicos cada vez se centran en dar más participación y responsabilidad al “aprendiz” en el proceso de aprendizaje, en las que el juego y la diversión toman un mayor protagonismo, tratando de adaptarse a la manera en la que el cerebro aprende.

Pero, siendo esto así, tampoco debemos caer en el riesgo de pasarnos al otro extremo, y considerar que todo el aprendizaje debe ser divertido y placentero y que, si no, hay que descartarlo. Porque la realidad es que a veces toca tirar de esfuerzo y de sacrificio, y más nos vale estar preparados para afrontar ese equilibrio si no queremos frustrarnos a las primeras de cambio.

¿Significa esto que Einstein no tenía razón cuando aconsejaba a su hijo? Depende de si consideramos su planteamiento como un absoluto o como un relativo (<-- atención al chiste :D). Siempre está bien introducir el disfrute dentro del proceso de aprendizaje; el problema viene si aspiramos a que todo sea disfrutar, y decimos (por ejemplo) que no hay que hacer caso al profesor cuando nos plantee un ejercicio que nos resulte aburrido, o que no debemos perseverar a la hora de afrontar un ejercicio que se nos resiste, o que no debemos estudiar con esmero una pieza musical antes de ser capaces de tocarla por puro placer, o que vamos a limitarnos a repetir una y otra vez aquello que nos hace sentir bien sin exponernos fuera de la zona de confort para seguir creciendo.

Como ya dijo Aristóteles, “en el término medio está la virtud”.

PD.- Este artículo fue enviado originalmente en la newsletter de Skillopment. Si te ha gustado, quizás quieras suscribirte para recibir periódicamente contenidos interesantes sobre aprendizaje y desarrollo eficaz de habilidades.

PD2.- Actualizo el post para incluir el vídeo que he hecho para mi canal de Youtube (al que también, claro, te invito a suscribirte):