Cinco viñetas sobre la importancia de practicar

La práctica hace al maestro

“La práctica hace al maestro”. Eso dice la sabiduría popular, eso dice la ciencia… y también los dibujantes. He recopilado una serie de viñetas que hablan sobre la importancia de la práctica. Espero que te gusten y que, como a mí, te hagan reflexionar.

PD.- Si te interesan los contenidos sobre aprendizaje y desarrollo eficaz de habilidadessuscríbete a la lista de correo de Skillopment. O pulsa aquí si quieres saber más sobre el proyecto Skillopment.

“¿Sabes la diferencia entre un aprendiz y un maestro? Que el maestro ha fallado más veces de las que el aprendiz ni siquiera ha intentado” (Fuente: Stephen McCranie)
“¿Cómo puedes dibujar tan bien? Práctica…” (Fuente: Sarah’s scribbles)
“Es fascinante la cantidad de platos que hay que romper para llegar a tener algo parecido al éxito” (Fuente: Stephan Schmitz)
“Si lo dejo, nunca seré bueno” (Fuente: 72kilos)
“¿Cuánto costaría saltarse toda la práctica y llegar directamente a la perfección?” (Fuente: Mark Anderson)

[Entrevista] Maribel Bainad, neurodidáctica aplicada

Te traigo un nuevo episodio del podcast de Skillopment, en esta ocasión con Maribel Bainad. Maribel es cofundadora de Siltom Institute y creadora de TrainApp, una aplicación orientada a canalizar las principales conclusiones de la neurodidáctica de una forma práctica para incrementar el recuerdo (y por lo tanto la efectividad) del aprendizaje. A lo largo de la conversación repasamos qué vamos sabiendo sobre cómo funciona el cerebro, cómo impacta eso en nuestra forma de aprender, y qué podemos hacer nosotros para mejorar nuestra capacidad de hacerlo de forma eficaz.

He extraído algunos cortes a modo de resumen, y los he publicado en este vídeo:

Recuerda que puedes revisar todos los episodios del podcast, y suscribirte al mismo tanto en iVoox como en iTunes.

Éstos son los temas que han ido saliendo en la conversación:

  • 00:21 Maribel nos cuenta quién es, y el camino que llevó a una licenciada en Farmacia a interesarse por la neurodidáctica.
  • 08:58 Repasamos la experiencia de Maribel en el mundo de la formación, y la revelación que supuso para ella darse cuenta del cada vez mayor cuerpo científico relacionado con cómo funciona el cerebro a la hora de aprender.
  • 14:31 Comentamos algunas de las evidencias que van surgiendo en el ámbito de la neurodidáctica, y de cómo al final esas conclusiones van reforzando una intuición que todos tenemos: que para aprender de verdad hay que desarrollar una serie de estrategias quizás no demasiado atractivas (repasar a lo largo del tiempo, autoevaluarse, etc.) pero sí eficaces.
  • 22:15 Hablamos sobre “qué es aprender”, y la diferencia entre aprender “para pasar un examen” (y luego olvidarse) y aprender “para adquirir habilidades y conocimientos” de verdad.
  • 27:45 Comentamos las dificultades existentes, tanto desde el punto de vista corporativo como del individual, para aplicar estas ideas con todas sus consecuencias. Al final nos exigen esfuerzo, tiempo, recursos… y nos cuesta dedicárselos.
  • 34:12 Entramos en el mundo de las neuronas, y en cómo es la fisiología del aprendizaje. La formación de sinapsis entre neuronas (y la necesidad de reforzar esa unión para que no se debilite), la neuroplasticidad o el carácter asociativo de la memoria.
  • 41:26 Repasamos algunas estrategias concretas para apoyar la forma en la que el cerebro aprende: repaso espaciado, autoevaluación, aprendizaje intercalado, relación con conocimientos previos, explicar a otros lo que aprendes, aplicación en proyectos prácticos… al final, se trata de interiorizar y automatizar lo que aprendemos, para tenerlo realmente disponible a largo plazo.
  • 59:51 Maribel nos cuenta cómo una aplicación como Trainapp puede ayudar a aplicar todas esas estrategias de una forma concreta.
  • 1:11:22 Reflexionamos sobre la sensación de que la metodología existe, la tecnología nos puede ayudar… y que lo que realmente hace falta es asumir el cambio de mentalidad a la hora de aprender.
  • 1:14:45 Para concluir, Maribel nos plantea una serie de recomendaciones orientadas a mejorar la manera en la que aprendemos.

PD1.- Si te interesan los contenidos sobre aprendizaje y desarrollo eficaz de habilidadessuscríbete a la lista de correo de Skillopment. O pulsa aquí si quieres saber más sobre el proyecto Skillopment.

Ser efectivo te ayuda a aprender más y mejor

Hace unos días tenía una interesantísima conversación con José Miguel Bolívar en la que hablábamos sobre efectividad y aprendizaje. Realmente, tal y como comento en la entrevista, creo que hay una relación muy importante entre ambas materias: no sólo porque la efectividad sea una competencia susceptible de ser aprendida (que lo es), sino también porque ser efectivo contribuye a que aprendas más y mejor.

Durante la entrevista abordamos este tema, pero creo interesante rescatar cuáles son, desde mi punto de vista, las formas en las que la efectividad contribuye al aprendizaje (nota: haré referencias a GTD como metodología de efectividad, porque es lo que más conozco, pero sólo como excusa para elaborar el argumento).

  • ¿Qué pinta un aprendizaje concreto en nuestra vida? Es fácil ilusionarse por “querer aprender cosas”, y meternos en distintos procesos de aprendizaje, pero… ¿realmente es algo que queremos en nuestra vida? Desde una perspectiva de efectividad se hace mucho énfasis en hacer una visión panorámica de nuestras prioridades a medio-largo plazo (los distintos “niveles” de GTD, o las piedras grandes y pequeñas de Covey). ¿Qué lugar ocupa realmente ese aprendizaje en nuestras prioridades? ¿Cómo contribuye a nuestros objetivos a largo plazo? Es una reflexión que puede servir para filtrar lo que realmente queremos aprender y lo que no.
  • La definición de “proyecto” en el ámbito de la efectividad es bastante exigente. Nos obliga a ponernos en “modo visión”, en entender bien cuál es nuestro “lugar de llegada”. No basta plantearse “aprender inglés”, hay que profundizar más… ¿qué nivel quiero alcanzar? ¿Para qué lo voy a usar? ¿Cómo sabré que efectivamente he alcanzado lo que quería alcanzar? Fortalecer y tener constantemente presente esta “visión de llegada” puede ser muy útil para acotar y dirigir nuestros esfuerzos de aprendizaje.
  • El hábito de capturar es otro elemento esencial de las metodologías de efectividad. Constantemente, durante un proceso de aprendizaje, surgen “hilos” de los que ir tirando. Alguien te recomienda un libro, en ese libro se recomiendan otros autores, otro día ves una charla en la que aparecen cinco conceptos nuevos, se te ocurren tres ideas sobre cómo poner cosas en práctica… Ante esto, corremos dos riesgos: uno, el lanzarnos “como pollos sin cabeza” tras cada hilo que aparece, consiguiendo dispersar nuestra atención y nuestros esfuerzos. O dos, “dejar pasar” esos hilos sin apuntarlos (“ya me voy a acordar, seguro”) sólo para descubrir que al cabo de un rato lo hemos olvidado. Por eso, cultivar el hábito de capturar (solo capturar; ya habrá momento de procesar) puede venirnos muy bien.
  • Procesar es el hábito complementario a la captura. Sí, has identificado un montón de hilos de los que tirar… y ahora es el momento de decidir qué hacer con ellos. ¿Qué es, qué significa, qué me aporta? ¿Cómo encaja en nuestro esquema global de aprendizaje? ¿Los abordamos directamente? ¿Los dejamos para más adelante? ¿Los archivamos? Siempre hay más cosas por hacer que tiempo para hacerlas, así que es necesario aplicar un filtro consciente a todo lo que se nos acumula.
  • Las metodologías de efectividad ponen el foco en la acción. El concepto de “next action” en GTD obliga a ser muy exigente en la definición de tareas. “Aprender inglés” no es una tarea. “Leer el libro de inglés” no es una tarea. “Hacer los ejercicios 1 al 5 de la página 48” sí es una tarea. Si somos capaces de destilar una “intención” hasta convertirla en una acción concreta (que ya habremos valorado si queremos hacer o no, cómo contribuye a nuestros objetivos, etc…), luego seremos mucho más capaces de “ejecutar” sin perder tiempo en replantearnos las cosas.
  • El hábito de la revisión es fundamental de cara a la efectividad. Ser capaces de parar y plantearnos dónde estamos con nuestro proyecto de aprendizaje. ¿Tenemos claro por dónde estamos avanzando? ¿Qué está funcionando y qué no? ¿Sigue siendo relevante este aprendizaje? ¿Por dónde debemos avanzar?

Muchas veces decimos que nos falta tiempo para aprender. Pero como dice José Miguel en la entrevista, “no nos falta tiempo; nos falta foco”. La efectividad nos puede ayudar mucho a ganarlo.

PD1.- Si te interesan los contenidos sobre aprendizaje y desarrollo eficaz de habilidadessuscríbete a la lista de correo de Skillopment. O pulsa aquí si quieres saber más sobre el proyecto Skillopment.

PD2.- He editado este contenido como un episodio para el podcast Skillopment. Recuerda que puedes revisar todos los episodios del podcast, y suscribirte al mismo tanto en iVoox como en iTunes.

[Entrevista] José Miguel Bolívar, efectividad y aprendizaje

¿Qué es la efectividad? ¿Cómo se aprende a ser efectivo? ¿Cómo nos puede ayudar la efectividad para aprender cualquier otra cosa?

Te traigo un nuevo episodio del podcast de Skillopment, en esta ocasión con José Miguel Bolívar. José Miguel es consultor artesano en efectividad, uno de los principales expertos en la materia, licenciatario de GTD en España y un viejo conocido del blog al que ya tuve ocasión de entrevistar en el pasado en su faceta de profesional independiente.  La efectividad y el aprendizaje son dos de sus grandes pasiones, y de esa relación (cómo se puede aprender a ser efectivo, y cómo ser efectivo te ayuda a aprender) hablamos a lo largo de toda la entrevista.

Recuerda que puedes revisar todos los episodios del podcast, y suscribirte al mismo tanto en iVoox como en iTunes.

Éstos son los temas que han ido saliendo en la conversación:

  • 01:30 – Empezamos definiendo qué es la efectividad (y su diferencia con eficiencia y eficacia), y su carácter de competencia transversal, su importancia para el trabajador del conocimiento y lo “antinatural” que resulta a priori.
  • 11:30 – Repasamos la trayectoria de José Miguel, su relación con la efectividad a lo largo del tiempo (su descubrimiento de GTD, los inicios de su blog, la creación de ÓptimaLab…), y cómo finalmente acaba haciendo de ello su profesión.
  • 27:10 – Volvemos al carácter de la efectividad como competencia y, como tal, algo desarrollable. ¿Cómo se puede desarrollar la efectividad?
  • 31:03 – Hablamos de su carácter de hábito, y los límites de “un curso de formación” para generar transformación. El proceso de aprendizaje es largo y exigente, y no puede ser de otra manera. También comentamos la importancia de la “aplicación práctica” del aprendizaje a tu propia realidad, vs. un aprendizaje de conceptos genéricos.
  • 38:03 – El elemento crucial del aprendizaje es la motivación. No de “estar ilusionado”, sino de “tener motivos” que compensen el esfuerzo que conlleva el aprendizaje.
  • 40:55 – ¿Qué errores comete la gente cuando aborda este aprendizaje? ¿Qué elementos diferencian a quienes lo consiguen de quienes no? Hablamos de la falta de humildad (la “ilusión de conocimiento” que nos hace despreciar los métodos existentes), la aversión al esfuerzo (cuando la realidad es que si nos cuesta es que está funcionando, porque estamos cambiando nuestros hábitos inconscientes), y la falta de perseverancia (la necesidad de aguantar “los baches” del proceso). Como dice Francisco Alcaide, el compromiso es hacer lo que es necesario durante el tiempo necesario.
  • 52:40 – ¿Cómo puede la efectividad ser útil de cara a cualquier otro proceso de aprendizaje? Me refiero a los problemas más habituales que la gente afirma que tiene para aprender, y cómo la efectividad puede ayudar a definir la visión, a tener clara la motivación (“la gente confunde la motivación con la intención”), a mantener el foco (“sobra tiempo, falta foco”), el papel de las revisiones… y cómo dedicar tiempo a los hábitos efectivos puede, de forma aparentemente paradójica, ahorrarnos tiempo a futuro. (Relacionado: Ser efectivo te ayuda a aprender más y mejor)
  • 01:07:06 – Comentamos otras competencias transversales que pueden estar a la par con la efectividad en términos de importancia. Hablamos de pensamiento crítico, de aprendizaje, de comunicación efectiva, negociación…

PD1.- Si te interesan los contenidos sobre aprendizaje y desarrollo eficaz de habilidadessuscríbete a la lista de correo de Skillopment. O pulsa aquí si quieres saber más sobre el proyecto Skillopment.

Construyendo tu árbol del conocimiento

Luchando contra el olvido

Cuando terminé de leer el libro, pensé “sí, señor, ¡qué interesante!”. Tenía sentido, encajaba con lo que ya sabía, aportaba varias ideas adicionales. En resumen, una buena lectura, ¡qué bien que lo leí!

Pasados unas semanas, quise hablarle del libro a un compañero. Me sonaba que había algo en él que merecía la pena rescatar. ¿Cuál era esa idea tan interesante que contenía? Sí, hombre, si venía que ni pintada en esta conversación. Pero… no fui capaz de recordarlo, más allá de una cierta sensación nebulosa de que “me había gustado”.

Si ahora me preguntas qué libros leí el año pasado, y qué aprendí de ellos… a lo mejor te sorprende mi cara de haba, pero es posible que no recuerde la mayoría de las cosas que leí. Conclusión: las horas dedicadas a su lectura han sido un desperdicio.

Uno de los errores que cometemos cuando nos sumergimos en un proceso de aprendizaje es que consumimos muchos contenidos, pero consolidamos poco. En el momento en el que estamos leyendo, o viendo un vídeo, o asistiendo a una charla… es fácil tener la sensación de que “es interesante”. Podemos encontrar relaciones con otras cosas que ya sabemos. Y estamos seguros (cómo no estarlo… ¡ni que fuéramos tontos!) de que lo recordaremos.

Pero la realidad es que las ideas se diluyen con gran velocidad. Si no hacemos un trabajo de condensarlas, se nos escapan, erosionando gravemente la eficiencia del aprendizaje. ¿Dónde quedan las decenas y decenas de horas dedicadas a leer, escuchar… ideas que luego no somos capaces de recuperar?

No se trata de volverse locos y convertirse en “máquinas archivadoras”, pero sí de poner en marcha algunos hábitos que nos permitan sacar un mayor rendimiento al tiempo y esfuerzo dedicados al aprendizaje.

Empecemos por tomar notas

Tomar notas es el primer paso. Mientras leemos un libro, o vemos una charla, conviene tener a mano un papel y un bolígrafo para ir anotando ideas (habrá quien prefiera medios digitales, pero yo sigo considerando que la flexibilidad que te da un papel en blanco para organizar la información todavía no está equiparada por la tecnología… y además parece que ayuda a que nuestro cerebro lo procese mejor). No se trata de recopilar palabra por palabra lo que estamos escuchando, sino de hacer un ejercicio paralelo de extracción de las ideas que nos parezcan más importantes/llamativas, de darles orden y jerarquía, de añadir las ideas adicionales que nos surjan mientras escuchamos, de anotar relaciones que nos sugieran… en definitiva, de poner negro sobre blanco (en la medida de lo posible) todos los procesos mentales que se vean estimulados por el contenido que estamos consumiendo.

Hay decenas de “métodos” para tomar notas, y cada uno puede explorar hasta encontrar la combinación que le resulte más cómoda. Al final, por encima de los detalles que pueda aportar un método u otro, lo importante es tener una “versión física” del contenido que hemos procesado y de las ideas que nos ha sugerido.

Es importante, también, dedicar un par de minutos al terminar para sacar las conclusiones principales, las tres o cuatro ideas que nos parecen más relevantes y que hacen que ese contenido merezca la pena. Nos ayudará más adelante, a la hora de recordar de un vistazo.

Archivar las notas es el siguiente paso lógico: ya que hemos hecho el esfuerzo de construir nuestras notas, procuremos archivarlas de algún modo para futura referencia. Podemos optar por un archivo físico o por uno digital, el objetivo es el mismo: poder recuperar las ideas cuando sea necesario. Para eso conviene acudir a algún sistema, aunque sea básico, de clasificación y etiquetado; pocas cosas hay más frustrantes hay que buscar algo que sabes que tienes pero que no sabes dónde está.

(Hace un tiempo escribí sobre los ocho errores que cometemos al tomar notas…)

Consolidando el conocimiento

En todo caso, no deberíamos demorar mucho el momento de procesar nuestras notas. Porque las notas por sí mismas tampoco tienen mucho valor, son píldoras de conocimiento disperso. El valor aflora sobre todo cuando ponemos en relación ese nuevo conocimiento con el que ya tenemos. Nuestro cerebro funciona así, asociando ideas, anclando lo nuevo a lo que ya sabemos. Y lo hace de una forma bastante física, a través de la creación y fortalecimiento de sinapsis neuronales. De esta forma se consolida el aprendizaje, se recuperan los recuerdos, y surge la creatividad.

Nuestro objetivo, en este punto, es realizar un ejercicio de consolidación consciente, reforzando así los procesos automáticos. Queremos tener un “resumen actualizado de todo lo que sabemos de la materia”: una especie de árbol del que van surgiendo nuevas ramas a medida que añadimos conocimiento, a medida que profundizamos por una línea de razonamiento.

Cuando procesamos las notas procedentes de un nuevo contenido, lo que hacemos es ver cómo encajan esas nuevas ideas en el árbol que ya venimos construyendo. Quizás suponga crear una nueva rama, o quizás una pequeña rama secundaria. A lo mejor sirve para reforzar unas ideas que ya teníamos, pero dándoles mayor grosor. Quizás sean ejemplos que nos permitan visualizar mejor unas ideas que teníamos difusas. O una relación entre ramas que hasta ahora no habíamos visto. A veces lo que queremos añadir supone que tenemos que darle la vuelta y reorganizar todo lo que ya sabíamos, porque hay un nuevo enfoque que hace que todo encaje mejor. No importa. Es un trabajo en permanente construcción; pero, en cualquier momento, refleja nuestro mejor entendimiento de la materia, e integra todo lo que hemos ido aprendiendo, de distintas fuentes, a lo largo del tiempo.

¿No tienes tiempo para eso?

Podemos pensar que hacer todo esto supone demasiado tiempo, un tiempo que no tenemos. Ante esto, quizás haya que plantearse dos cosas. La primera es que sí, es una dedicación adicional de tiempo; pero sobre todo es una cuestión de hábito, de automatizar. Lo que al principio nos puede parecer una tarea engorrosa, se convierte por la fuerza del hábito en una extensión natural del consumo de contenidos.

Porque, y ahí viene la segunda reflexión, si no lo hacemos… ¿estamos realmente aprendiendo? ¿estamos aprovechando el tiempo que estamos dedicando a consumir contenidos? Si lo que nos preocupa es el tiempo, más nos vale hacer un esfuerzo consciente en sacarle rendimiento. Es mejor consumir menos contenidos (pero procesarlos mejor) que consumir mucho sin consolidar. Porque eso sí es perder el tiempo.

PD.- Una versión inicial de este artículo se incluyó en mi ebook “Skillopment: aprende a desarrollar cualquier habilidad de forma eficaz”. Puedes descargar el ebook aquí.

PD2.- Si te interesan los contenidos sobre aprendizaje y desarrollo eficaz de habilidadessuscríbete a la lista de correo de Skillopment. O pulsa aquí si quieres saber más sobre el proyecto Skillopment.

PD3.- He editado este contenido como un episodio para el podcast Skillopment. Recuerda que puedes revisar todos los episodios del podcast, y suscribirte al mismo tanto en iVoox como en iTunes.