Mi credo profesional

  • Me gusta el rigor (no decir las cosas por decir, sino con un soporte detrás), la coherencia (que todo encaje), la consistencia (decir siempre lo mismo a lo largo del tiempo, o ser capaz de explicar los cambios de opinión). Me ponen nervioso los bandazos, las agendas ocultas, la falta de transparencia, las cosas dichas sin pensar.
  • Me gustan los que hacen razonamientos sensatos, los que buscan puntos de acuerdo, los que aportan conciliación en vez de enfrentamiento.
  • Me gustan las relaciones desenfadadas, me gusta reír, me gustan los chascarrillos, hablar del mar y de los peces, “managing by walking”. Creo que es a través de esas “relaciones banales” como se fortalecen los lazos entre personas que luego son necesarios a la hora de trabajar. Creo que se puede ser profesional y divertirse a la vez.
  • Creo que nadie tiene la verdad absoluta, que es importante escuchar e involucrar a todas las partes, que hay que ser humilde porque todo el mundo sabe algo que tú no sabes.
  • Creo que es mejor una solución imperfecta impulsada por quienes la tienen que aplicar, que una solución “perfecta” impuesta desde un despacho.
  • Me gusta hacer pensar, y que me hagan pensar.
  • Desconfío de quienes son presuntuosos, de quienes se esconden detrás de jerga incomprensible, de quienes hablan mucho pero no dicen nada, de quienes están permanentemente reclamando atención.
  • Me agotan los politiqueos y el mamoneo corporativo, y la cantidad de tiempo y energía que consumen sin aportar nada positivo.
  • No creo en las barreras entre el perfil profesional y el perfil personal. Somos uno ser completo, “cada uno con sus cadaunadas”, y todos podemos aportar cosas positivas desde nuestra individualidad y nuestras peculiaridades.
  • Creo en el trabajo en red. Creo que todo son relaciones entre personas, que a veces son más intensas y otras menos, que fluctúan en el tiempo. Que a veces se producen dentro de la misma empresa y otras fuera, a veces en el ámbito profesional y otras en el personal. Creo que las relaciones hay que desarrollarlas y cuidarlas.
  • Creo en la afinidad, y en la importancia de que exista “feeling” para que los trabajos salgan adelante.
  • No creo en los contratos. Creo que las relaciones profesionales, como las personales, solo funcionan y aportan valor mientras las dos partes están a gusto y hay confianza mutua, y que cuando deja de ser así lo mejor es darse la mano y  seguir cada uno su camino.
  • No creo en presupuestos, calendarios, planes de negocio y acuerdos a largo plazo. Creo que los proyectos crecen y evolucionan de forma orgánica, y que es más importante saber adaptarse con flexibilidad y con honestidad siguiendo unas grandes líneas.
  • No me interesan demasiado las medallas o el status. Me importa más el respeto de las personas que trabajan conmigo.
  • Creo en el desarrollo individual, en la capacidad de crecimiento constante de cada persona. Creo que es responsabilidad de cada uno hacerse cargo de su progresión, y creo que es nuestra misión facilitarle el desarrollo a los demás.
  • Creo que cada experiencia, positiva o negativa, aporta. Creo que todos llevamos una mochila, y que lo importante es irla llenando de experiencias, de aprendizajes, de relaciones… porque después de cada proyecto y de cada etapa profesional eso es lo que nos llevamos, nada más.
  • Me gusta saber sobre cosas nuevas y diversas, y ver cómo encajan con lo que ya sé.