Nacionalismo económico como herramienta de marketing

Nacionalismo económico como herramienta de marketing

El otro día, al ir a tirar las etiquetas de una prenda recién comprada, me llamó la atención leer esto: “Fabricado 100% en España. Comprando este producto contribuye a mantener un puesto de trabajo”.

Son tiempos de crisis, y todo vale para conseguir una venta. Incluso apelar a cierta solidaridad entre compatriotas, o a la culpabilidad (“con la que está cayendo, ¿va usted a comprar productos fabricados en otros países mientras aquí tenemos que despedir a gente como usted?”).

No sé, a mí el argumento no me gusta demasiado. El producto se valora en función de su calidad y su precio. Que haya sido fabricado en España, si no se traduce en ninguna de esas variables, no influye en mi decisión de compra. Pero claro, eso soy yo. Igual hay gente que sí prefiere pagar más, o comprar un producto peor, sólo por el hecho de estar fabricado en tu mismo país…

Contenido relacionado:

Continue Reading

Fotos de animales en Faunia

Habitantes de Faunia 3

La semana pasada, aprovechando el festivo en la Comunidad de Castilla y León, decidimos bajar a Madrid para pasar el día en el Zoo (creyendo que estaríamos casi solos… craso error; tanto que vista la aglomeración decidimos cambiar de plan e ir a Faunia. No fue mala idea: aunque había también bastante gente, al menos se podía aparcar, no había aglomeraciones en la entrada… en fin, asumible (y no como otra de las veces que estuve… qué horror!).

A pesar de las dificultades de llevar dos críos con sus dos sillas, pensé que era una buena ocasión para hacer fotos y allí que me fui. A la vuelta he quedado gratamente sorprendido por la cantidad de fotos que conseguí sacar decentemente: en directo no me dio la sensación de que estuviese logrando nada de nada…

Y es que sacar fotos en Faunia no es sencillo. En primer lugar, los “modelos” son bichos, que tienen la odiosa manía de no quedarse quietos cuando tú les dices. Así que entre que encuadras, mides luz, enfocas, no sé qué y no sé cual… el bicho se ha ido, o ha cambiado de postura… malditos seres vivos.

Y aparte el gran problema, desde mi punto de vista, es la iluminación. En las zonas exteriores hay pocos momentos de “luz total”. La mayoría de los animales están en entornos de “medio luz, medio sombra”. Y ya se sabe que esas son las peores situaciones para la fotografía: si mides la luz para exponer correctamente las zonas iluminadas, la zona de sombra queda totalmente oscura. Y si mides la luz para exponer correctamente las zonas de menos luz, las de más luz quedan completamente quemadas. Y si a eso añadimos que los propios protagonistas solían estar “entre sol y sombra” (y suficientemente lejos como para tirarles un flash de relleno, además de que es una putada para los pobres bichos tirarles el flashazo).

Y en zonas interiores… simplemente había luz insuficiente. Eso significa que para exponer bien la foto necesitas de tiempos de exposición largos. Ergo buen pulso o trípode… y eso suponiendo que los modelos se queden quietos, lo cual no es su costumbre. Esto se puede solventar incrementando el valor de la ISO (que refleja la sensibilidad a la luz: si se pone un ISO elevado te permite hacer fotos con poca luz sin tener que poner demasiado tiempo de exposición). Pero aun así, mi cámara no daba demasiado de sí (hay otras, más nuevas y más caras, que permiten poner un valor ISO bastante elevado sin generar excesivo ruido; hubiesen sido ideales para una situación así).

Obviamente, lo de tirar flash no era una opción. En primer lugar porque el sentido común y unos bonitos letreros te dicen que no lo hagas (para no molestar a los animales – aunque a la vista de la cantidad de ellos que vi, a mucha gente se la sudan los carteles, el sentido común y el bienestar de los animales). Y en segundo lugar porque muchos de los bichos se encuentran detrás de unos bonitos cristales. Disparar con flash en esas condiciones sólo te asegura una foto para tirar, víctima del reflejo del flash en el cristal. Pero de nuevo, visto lo visto, a la gente le daba igual – todavía pensarían que las fotos que hacían servían para algo.

Pero bueno, como digo al final entre pitos y flautas conseguí sacar unas cuantas. Si queréis verlas, aquí están: fotos de Faunia.

Contenido relacionado:

Continue Reading

Mi primer moroso chispas

Supongo que era cuestión de tiempo, y que puedo considerarme afortunado por no haber sufrido esta situación antes. Pero aun así, jode. Puedo decir que ya tengo mi primer moroso.

A finales de noviembre impartí un curso para una empresa. Con fecha uno de diciembre emití la factura. Me dijeron que pagaban a 60 días: “bueno, supongo que es lo normal”, pensé, aunque me parece una mala práctica no pagar cuanto antes (¿por qué narices tengo que financiarte yo?). Pasan 60 días, no cobro… “no, es que pagamos los días 25 de cada mes”. Anda, entonces resulta que por arte de magia los 60 días se transforman en casi 90. “Qué morro”, pienso, pero bueno, ya sé que los procesos administrativos muchas veces funcionan así…

Pasa el día 25 y nada. Nueva llamada. “Es que verás, estamos teniendo problemas para cobrar de algunos clientes y entonces tenemos dificultades para pagar… a ver si a mediados de la semana que viene nos entran fondos y entonces hacemos los pagos…”. Uyuyuy. Señal de alarma. No me gusta ni un pelo. Si haces eso, estás trasladando tus problemas a tus proveedores de forma injusta. Apuesto a que no has dejado de pagar los sueldos, ni los socios han dejado de cobrar su parte. Mejor putear a los proveedores, ¿no? Pero bueno, paciencia, a ver si la semana siguiente…

Por supuesto, la semana siguiente nada. Pasadas otras tres semanas, otra llamada. Mismo argumento. “A ver si…”. Respirar hondo. Y esperar, ¿qué otra cosa puedo hacer?

Empiezo a estar seriamente preocupado por el futuro de esa factura. Cuando uno es serio y cumplidor, las cosas se hacen bien a la primera o, si por alguna circunstancia no es posible, se pierde el culo para solucionarlo cuanto antes. Pero cuando empiezas a ver este tipo de cosas, largas, excusas… es muy mala señal, es señal de sinvergonzonería, de ser un jeta y un aprovechado, de gente que lleva en su adn la idea de que “cuanto más me escaquée, mejor; y si puedo escaquearme definitivamente miel sobre hojuelas, qué listo y triunfador soy”. Y por lo que oigo no debo ser el único que tiene problemas para cobrar de ese cliente… así que pinta mal.

Encima, como yo soy de los de “mi palabra es ley” y confío en que otras personas actuan así también (la mayoría de las veces funciona bien, todo hay que decirlo), no tengo ninguna documentación firmada, ningún contrato u orden de compra, nada… así que en caso de que quieran jugar a joderme, ni siquiera tengo mucho a lo que agarrarme. Y este abuso de la buena fe es algo que me duele especialmente, me hace sentir un “primo”, un “pringao”. Me está sucediendo algo que no me gusta, y es que a causa de este cliente me estoy volviendo desconfiado, me está pasando lo del gato escaldado (que del agua fría huye), y eso me fastidia mucho porque creo que la confianza y la buena fe son esenciales en cualquier relación profesional.

Hace unos meses alguien me pedía mi opinión sobre cómo tratar a un moroso. Y yo le respondía desde mi inexperiencia. Racionalmente, sigo pensando lo mismo: paciencia, flexibilidad, dejar de trabajar con ellos (un problema en este caso, donde es una actividad única que no tiene continuidad con la que poder presionar)… y si al final la cosa se pone fea valorar hasta qué punto merece la pena iniciar un proceso lioso, molesto y caro para cobrar (si al final, incluso en el caso de que ganes, vas a tardar siglos en cobrar y encima los costes del proceso acaban siendo mayores que lo que recuperas). Pero la sensación de frustración, de sentirse decepcionado y engañado, estafado, timado… no la conocía, y es francamente desagradable. Se te sube la bilis y dan ganas de “montar un numerito”. Algo que no sé si acabaré haciendo (recordemos mi aversión al conflicto)… de momento, sirva este post como desahogo. Y a seguir esperando. El mes que viene, volver a llamar a ver qué fue de mi factura.

PD.- Otra cosa que me jode, y que alguien tendría que plantearse: el IVA de esta factura yo lo pagué a finales de enero. Dentro de poco, pagaré también el IRPF. Y todo eso, sin haber cobrado del cliente. O sea, encima de puta, poner la cama.

PD2.- Afortunadamente, se trata de una cantidad relativamente pequeña. Incluso aunque la dé definitivamente por perdida no va a hundir mi negocio, no va a ponerme en dificultades financieras, no voy a perder la casa, mi familia no va a dejar de comer… Y si siendo así yo me siento tan frustrado, no quiero ni imaginar cómo se sienten esas personas que tienen verdaderos problemas de morosidad, que ven cómo siendo honrados y profesionales su vida se desmorona por culpa de unos sinvergüenzas que te dejan un pufo de dimensiones siderales.

Contenido relacionado:

Continue Reading

Nevada en Aranda de Duero

Discreta

(Ver más fotos de la nevada en Aranda)

¡Nevó! Por fin nevó. Ya tocaba. En Burgos nieva cada dos por tres, pero en Aranda, que está unos cuantos kilómetros más al sur, es más difícil. Luego vas más para abajo y en Somosierra vuelve a nevar. Pero lo de estos días ya era de clamar al cielo. ¡Si hasta nevó en la playa de San Sebastián! Y aquí nada… así que cuando esta mañana veía todos los problemas causados por la nieve en Madrid pensaba “¿y vamos a ser de los pocos que no veamos la nieve?”.

Pero no, nada de eso. Empezaron a caer unos copos. “Bah, no cuajará, como las otras veces”. Pero cuajó. ¡Vaya si cuajó! Más de un palmo de nieve en apenas un par de horas. Para muchos, un incordio. Pero para mí, una oportunidad de disfrutar. Al fin y al cabo, lo de la nieve para mí es de guindas a brevas. Así que después de comer, cámara al cuello (y metidita dentro del abrigo salvo en los momentos de hacer la foto) me he pasado un buen rato de “paseo fotográfico” por Aranda.

Y no he sido el único, mucha gente me he cruzado que con cámaras de fotos, y de video, y con móviles… inmortalizaban el espectáculo (algunas de ellas ya están en el grupo de Flickr de Aranda de Duero). Y también mucha gente (más mayores que pequeños) disfrutando de la nieve, con guerras de bolas, muñecos, trineos caseros y hasta tablas de snowboard.

Me lo he pasado estupendamente. Lástima de mujer embarazada y de niño tiquismiquis (“ta susio”, decía cuando le he ido a buscar a la guarde); nos lo hubiéramos pasado genial todos juntos.

Contenido relacionado:

Continue Reading

La Universidad de Deusto y la ría

Más reflejos de Universidad

Una de las alternativas “creativas” a la hora de hacer fotos es jugar con los reflejos: en el agua, en los cristales… tanto para hacer interesantes simetrías como para obtener puntos de vista diferentes. El otro día, paseando por Deusto, saqué esta foto. Se trata de la fachada de la Universidad de Deusto. O, mejor dicho, de su reflejo. Saqué la foto tradicional desde la orilla de enfrente, abarcando la fachada y su reflejo en la ría. Lo que he hecho después ha sido recortar para sólo dejar la parte del reflejo, y darle la vuelta. ¿El resultado? Pues para mí, cuanto menos, curioso. Y una forma diferente de fotografiar un motivo.

Contenido relacionado:

Continue Reading

El Guggenheim es fotogénico

Guggenheim 7

Hay edificios que parece que se hubieran construido para sacarles fotos. El Guggenheim en Bilbao es, para mí, uno de ellos. Su estructura tan irregular (y a la vez tan armoniosa), la textura de su superficie a base de planchas de titanio, su reacción a la luz, su ubicación privilegiada junto a la ría, la cantidad de espacio libre que tiene a su alrededor (y, en consecuancia, la cantidad de puntos de vista diferentes que permite)…

En fin, que uno no se cansa nunca. Aquí hay más fotos del Guggenheim

Contenido relacionado:

Continue Reading

Avilés y su belleza

Calle Galiana 4

Aproveché la mañana del viernes, después de la charla sobre blogs y empresas, para dar un agradable paseo al sol por Avilés.

El caso de Avilés es curioso, es como un tesoro oculto tras su aspecto industrial. Para empezar, está en Asturias: uno de los lugares que más me gustan. Todo el norte en general, y Asturias en particular, me entusiasma por la combinación de verde y azul, de montaña y de mar. Sin embargo, en ese paisaje espectacular y natural encontramos en contraste muchísima industria. Y nada de pequeñas naves, no: industria pesada, grandes chimeneas y humo, instalaciones imponentes que, aunque también pueden encerrar una cierta belleza, “estropean” el paisaje.

Avilés da, desde fuera, esa impresión. Según uno se acerca lo que ve es la industria, los edificios de viviendas altos, feos, sin personalidad. Pero cuando te adentras en el corazón de la ciudad, aparece un lugar precioso, con sus casas tradicionales, sus zonas peatonales, sus soportales y sus empedrados, sus edificios singulares, palacios y villas, sus parques… una delicia para disfrutar de un paseo tranquilo y agradable, saboreando el rastro de la historia.

Para mí, además, Avilés tiene un punto nostálgico: allá por el 2000 estuve haciendo un proyecto por Asturias, y mi base de operaciones era precisamente Avilés. Recorrí entonces sus calles, y el paseo de este jueves me trajo a la memoria aquel proyecto ya lejano…

En fin, que si pasáis por Asturias, y aunque es evidente que la competencia es fiera (no sólo Gijón y Oviedo, u Oviedo y Gijón, sino las decenas de pueblos y lugares que merecen una visita por allí), es recomendable no dejarse asustar por el aspecto industrial de Avilés y entrar a hacer una visita. Merece la pena.

Contenido relacionado:

Continue Reading

La cripta de Leyre

Cripta 8

El monasterio de Leyre, en Navarra, tiene una historia compleja a lo largo de los siglos. Con referencias a construcciones monásticas previas desde al menos el siglo IX, lo que empezó con la cripta y la cabecera de la actual iglesia en el siglo XI fue evolucionando a lo largo de los siglos, con luchas entre órdenes monásticas incluidas, hasta llegar al abandono durante el siglo XIX (en la desamortización de Mendizabal nadie quiso quedárselo). Pero desde principios del siglo XX se inicia un movimiento orientado a su recuperación, que culmina con los trabajos realizados a mediados de siglo, y como resultado está el monastario que hoy conocemos: una mezcla de historia “maquillada” por los trabajos realizados en la última época.

De entre todo el monasterio, la cripta es una de sus joyas. Dicen los que saben que es uno de los vestigios más importantes del románico, y merece la pena la visita.

Lo malo (para las fotos) es que lógicamente es una zona oscura. A pesar de la iluminación artificial, la luz no es mucha. Y si a eso añadimos la prohibición de usar el flash… pues la cosa se complica. Para hacer mis fotos, puse el mayor ISO que permite mi cámara (1600): esto permite sacar fotos con menos luz, pero a costa de que la foto resultante tenga mucho más ruido (píxeles defectuosos). En el procesamiento previo he aplicado un filtro reductor del ruido, pero aun así es notable.

A pesar de la ISO, el tiempo de exposición requerido para tomar la foto era bastante prolongado (incluso con el diafragma abierto: bien es verdad que no tengo un objetivo muy luminoso, quizás más adelante…), y mi pulso es lamentable. No tenía el trípode, así que tuve que hacerlas a pulso… pero parece que con el estabilizador de imagen que tiene mi cámara conseguí que no se notara demasiado el “tembleque”. Alguna foto, por otro lado, la hice situando la cámara sobre uno de los capiteles y disparando con el retardo de 2 segundos; no es un trípode, pero casi.

Aquí os dejo otras fotografías del Monasterio de Leyre.

Contenido relacionado:

Continue Reading

De vacaciones por Navarra

Bueno, pues punto final a las largas y variadas (¿y merecidas? qué más da…) vacaciones de este año. La primera semana de septiembre hemos estado en una casa rural en Navarra, haciendo excursiones por los alrededores… todo estupendo. Ayer me di cuenta de que, curiosamente, Navarra era la única comunidad autónoma en la que no había estado nunca: en todas las demás he estado (de visita, por trabajo, de pasada…) pero hasta aquí nunca había llegado. Ahora, ya puedo decir que sólo me faltan las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla :).

Nuestro centro de operaciones era Casa Maricruz, un alojamiento rural en Villanueva de Arce (la foto del post es precisamente la vista del pueblo). Una casa muy agradable (ver reseña en 11870), con su huerto y sus animalitos, en una zona de por sí muy bonita, y a tiro de piedra de bastantes lugares interesantes… por lo que hemos pasado la semana muy entretenidos.

Hemos visitado el mítico lugar de Roncesvalles (donde el Cantar de Roldán y su olifante; tiene el aroma de la historia), incluido el monolito en la cima del collado de Ibañeta (que está todo pintarrajeteado por unos vándalos de aspiraciones nacionalistas… vaya forma de cuidar su tierra). También aprovechamos para cruzar la frontera (tras una bajada mareante por el lado norte del puerto) y visitar el bonito y recomendable pueblo de Saint-Jean-Pied-de-Port (lugar amurallado con reminiscencias medievales, a los pies de los Pirineos, era el punto de confluencia de las distintas rutas del Camino de Santiago desde Europa antes de entrar en España).

También tuvimos la ocasión de hacer un poco de senderismo por la Selva de Irati (aunque un desafortunado y lamentable error nos hizo equivocarnos de sendero y nos alteró los planes previstos; pero dentro de lo que cabe la alternativa no fue mala… eso sí, me pegué una paliza imprevista porque tuve que desandar el camino a recoger el coche, y dejamos constancia de que valientes montañeros estamos hechos).

Otro día lo aprovechamos para visitar Pamplona y pasear por su casco antiguo, incluyendo el recorrido de los encierros (me sorprendió que es más cuesta arriba de lo que me había imaginado) y una comida en el Café Iruña (muy bonito, pero una comida y un servicio que dejan bastante que desear; imagino que les basta con vivir de la fama de Hemingway). También pasamos un rato en la Ciudadela, muy tranquila y agradable.

Y otra de las jornadas estuvimos viendo las Foces de Lumbier (un paseo muy agradable, en el que se puede ir con la sillita del niño y todo), el monasterio de Leyre y el castillo de Javier (muy bonitos ambos… aunque me dejaron una sensación de estar “demasiado” restaurados, lo cual le resta un poco de autenticidad…).

En fin, que mucha actividad, mucho coche arriba y abajo, un entorno natural estupendo… ¿qué más se puede pedir? Ahora lo que tengo es unas cuantas fotos que tendré que ir procesando poco a poco…

Contenido relacionado:

Continue Reading

Atardecer en Salamanca

Atardecer en Salamanca

Unos días en el hogar familiar en Salamanca fueron la segunda etapa de nuestras vacaciones.

No es porque sea mi ciudad, hay que reconocer que Salamanca es una ciudad realmente fotogénica. El sol del atardecer realza los colores de la piedra de Villamayor y provoca ese dorado tan especial, y tan reconocible.

Aunque también es el momento ideal para sacar la silueta de las catedrales, la nueva y la vieja, que son el símbolo de la ciudad. El truco para fotografiar siluetas, como en el caso de las puestas de sol, hacer la medición de la luz en la zona del cielo, para que todo lo demás quede subexpuesto (o sea, oscuro). En este caso, además, he alterado un poco el balance de blancos (para darle un color más cálido al atardecer), y he toqueteado un poco con la herramienta “filtro degradado” del Lightroom 2.

Contenido relacionado:

Continue Reading