Tuneando el PC y el móvil

toshibawslvdc.jpg

No soy yo mucho de personalizar: he tenido la melodía por defecto en el móvil durante meses, el salvapantallas por defecto en el PC durante meses… pero bueno, de vez en cuando me gusta dar un “toque personal” a mis cosas.

Así que he aprovechado unas stickers de Moo (vamos, unas pegatinas personalizables) para dar un detalle de color al PC y al móvil. Una chorradina como otra cualquiera. Eso sí, el SonyEricsson k780i “Vidadeunconsultor Limited Edition” tiene su punto…

SEK780i VDC


links for 2007-12-02



El Clío de Michelin

Hace ya un par de semanas me llegó a casa un paquete gracias a Miguel Ángel Gatón. El contenido, una bonita reproducción de un Renault Clío de competición, tuneado por Michelin, además de un curioso ratón de Mapfre con forma de coche… Una curiosa forma de promocionar el blog CirculaSeguro, del que ambas firmas son responsables y del que Miguel Ángel es el principal impulsor.

Michelin

Así que he aprovechado para sacar algunas fotos y, de paso, hago público acuse de recibo y agradecimiento.

Por cierto, que fué dejárselo a mi hijo y al segundo posterior ya estaba con la puerta en una mano y el resto del coche en la otra a demasiados centímetros de distancia… no, no es un juguete para niños.

PD.- A pesar de aquello del excusatio non petita… no, no es un post patrocinado. Simplemente ha sido un detalle que agradezco, y como éste es mi blog y hago con él lo que quiera, hago un post de agradecimiento y punto pelota.



links for 2007-11-21



links for 2007-11-20



Al EBE sin ordenador

Sé que es muy “de blogger” eso de llevarse el PC a todos lados… pero honestamente, ¡es un coñazo! Las potenciales ventajas de tener el ordenador a mano palidecen completamente ante el engorro de andar cargando con él (por poco que pese, pesa), de andar preocupado de dónde lo dejas y dónde no… por no hablar del tiempo que dedicas a usarlo en vez de a disfrutar de la gente con la que coincides. El ordenador lo tienes todos los días, a la gente no.

Así que, amiguitos, yo dejo el ordenador en casa. Me voy con el móvil que me vale para las cosas básicas, y quizás meta las cámaras de fotos y vídeo para sacar algún recuerdo. En todo caso, me las ingeniaré para que todo quepa en una de esas bandoleras perfectamente portables que ni te destrozan la espalda ni te ocupan las manos.



Trasteando con el photoshop

León del Congreso

He estado un rato trasteando un poco con el photoshop. Sin mucho conocimiento, para qué vamos a engañarnos. Unas capas por aquí, un toqueteo con el hue/saturation (todavía tengo que aprender qué significa y cómo se usa… yo simplemente he movido algunas cosas), un filtro por acá… y esta típica estampa del Congreso de los Diputados se transforma en algo tan… ¿kitsch? Bueno, ahí está. Seguro que cuando haga las cosas con un poco más de tiento, igual sirve para algo… de momento, digamos que he estado “creativo” :)



En el puerto de La Quesera (Riaza)

La Quesera

El pasado sábado decidimos aprovechar que hacía solecito para hacer una pequeña excursión. Nuestra idea era ver los hayedos de La Pedrosa y de Tejera Negra, que están cerquita de la localidad segoviana de Riaza, justo en la frontera entre Segovia y Guadalajara. Al final la excursión no salió como teníamos previsto por dos motivos: el primero es que las fechas ya eran tardías y los hayedos ya estaban más invernales que otoñales. Una lástima, porque tiene pinta de ser un lugar espectacular si hubiésemos ido dos o tres semanas antes (aquí se pueden ver algunas fotos del lugar en plenitud); apuntado para el año que viene. Y el segundo motivo es que al peque no le gustaba nada lo de estar por allí en lo alto. No sé si sería por el frío, por la altura, por la inestabilidad del terreno… el caso es que no quiso estar allí más tiempo del necesario, así que nos bajamos a Riaza, a la zona llamada El Rasero que es un llano grande lleno de columpios, y allí estuvimos echando el resto de mañana. Por cierto, que tomamos un muy agradable café en una terracita mirando al sol y disfrutando de la mañana otoñal… luego echamos un vistazo rápido al pueblo (había que volver para la hora de comer) que nos dejó con ganas de volver con más tiempo.

En la web de Riaza hay más información, que nos estudiaremos mejor la próxima vez :)



links for 2007-11-13



¿Coche o autobús? De Aranda a Madrid

ContinentalAuto

Ayer estuve en Madrid, que es algo que suelo hacer prácticamente cada semana. Sin embargo ayer, para variar, decidí ir en autobús en vez de en coche. Recordemos la situación, Aranda de Duero, unos 155 km. de distancia de Madrid. Después de la experiencia… ¿qué es mejor, ir en coche o en autobús? Pues como todo, hay pros y contras…

Horarios: indudablemente, con el coche sales cuando quieres y vuelves cuando quieres. Con el autobús estás sujeto a los horarios que, desde aquí, tampoco es que sean muchos. Eso significa un peor aprovechamiento del tiempo (o te sobra tiempo por delante o por detrás, pero es raro poder ajustar la agenda exactamente a los horarios del autobús), restricciones a la hora de la vuelta (el último sale de Madrid a las 20:00 h.), etc. En esto, claramente, gana el coche.

A la estación: con el coche bajo al garaje y ya estoy en ruta. Con el autobús hay que irse un rato antes a la estación. No está lejos, pero a las 8:00 de la mañana hace frío en Aranda, y si llevas mochila o lo que sea es un incordio. Y a la vuelta, lo mismo: en vez de aparcar en el garaje, el bus te deja en la estación y otro paseíto. Y en Madrid un poco igual: en vez de salir de donde estés, subirte en el coche y para casa, tienes los desplazamientos internos. En esto también gana el coche.

Tiempo: ya en condiciones normales en coche iría más rápido que en bus – sin tiempos de espera, mayor velocidad, sin desplazamientos a / desde la estación… en este caso, además, el autobús se mete por varios pueblillos de los alrededores a coger gente. Nada de “carretera y manta”, sino que entras en la autovía, sales de la autovía, vuelves a entrar, vuelves a salir… en total, sólo de tiempo en carretera, hay unos 40 minutos de diferencia (digamos 1h30 en coche, 2h10 en bus). Goleada del coche.

Carga: el maletero del coche funciona como un estupendo almacén. Obviamente no importa tanto durante el viaje (que ahí el autobús también vale) sino durante el día: si te sobra la chaqueta, la dejas en el maletero. Si luego la necesitas, la coges otra vez. Si necesitas la mochila, te la llevas, pero si te sobra la dejas en el coche. Sin embargo, yendo en bus, tú y tus pertenencias tenéis que ser uno a lo largo de todo el día, lo cual puede llegar a ser un incordio si tienes que ir de aquí para allá.

Coste: en términos directos andarán “ahí ahí”. El bus me costó 19,76 euros (ida y vuelta) más 1 euro de “costes de gestión” (por sacar el billete por internet… joder con los tiempos modernos). Los 310 km. en coche me saldrán, más o menos, por lo mismo (el depósito de 50 euros me suele durar unos 700-780 km.). Eso sí, llevar el coche a Madrid supone dejarse además un buen dinero en parkings o zonasazules, mientras que armado con un bonometro te mueves la mar de bien. Así que aquí gana el bus.

Desplazamientos internos: con el coche te mueves a tu ritmo, de origen a destino. Eso en condiciones ideales, claro. Pero aparte de todos los problemas de tráfico (que según la hora y la zona, no son moco de pavo), está el problema del aparcamiento: no siempre hay sitio. El transporte público está bien, la red de transporte de Madrid es buena y te permite llegar prácticamente a todos los lados. En Metro, encima, sin atascos (lo del autobús urbano es otra cosa) aunque según la hora puede ser un poco incómodo por las aglomeraciones. Pero creo que si no tienes que ir a ningún sitio del extrarradio (que ya exige mayor conocimiento), con el transporte público los desplazamientos son más cómodos.

Comodidad: en tu coche vas con tu música, o en silencio, como quieras. En el autobús vas oyendo a los de al lado, o la peli que pone el conductor, o el teléfono de fulano o el de mengano… es otra cosa.

Actividades alternativas: cuando vas conduciendo pues vas… conduciendo. Centrado en el volante y en la carretera. Pero cuando vas en autobús puedes pensar, leer, distraerte, hablar tranquilamente por teléfono, navegar por internet, echar un sueñecito… y todo ello completamente despreocupado.

En fin, hay puntos a favor del coche y puntos a favor del autobús. En general, tengo la sensación de que si optimizo bien la agenda (para adaptarla a los horarios) y el equipaje (para no ir demasiado cargado y desplazarme con comodidad por la ciudad) la opción del autobús sigue siendo válida, aunque lo de “cortarme el rollo” a las 20:00h. me impide ir a “saraos varios”…

Ninguna conclusión definitiva, pues. Ni me he enamorado del autobús, ni lo he aborrecido.