La eterna paradoja del consultor

En el primer comentario recibido en el Blog, Eduardo (�saludos y gracias!) ha introducido , sin querer, la eterna paradoja del consultor… “casi todos procuramos ser o hacernos pasar por otra cosa”.

El consultor suele empezar en la profesi�n con una voluntad muy temporal: “Entro, estoy dos a�itos aprendiendo, el nombre viste mucho el curriculum, y ya luego busco otra cosa”. Esos son los planes iniciales, sin embargo los “dos a�itos” se pasan enseguida, y no se suelen cumplir esos planes. Y uno sigue adelante…

De forma c�clica (y a veces, con ciclos realmente cortos) nos solemos plantear un “qu� hago yo aqui”. Suelen mezclarse las razones de puro hartazgo (“estoy hasta los huevos de clientes”, “quiero ser yo el cliente que putee al consultor”, “este horario no hay quien lo aguante”, “hay gente que viviendo mucho m�s tranquila gana m�s que yo”) con razones de inter�s profesional (“yo soy economista… �qu� hago metido haciendo SAP?”, “yo soy ingeniero, a mi me gustar�a estar a pie de f�brica”) y con razones de vinculaci�n (“yo quiero implicarme con un negocio de verdad, no llegar, hacer un proyecto y marcharme”).

Son razones todas ellas que nos hacen plantearnos, cada cierto tiempo, que queremos cambiar de aires, buscar otro trabajo (a ser posible “en cliente final”) o montar nuestro propio negocio. Y sin embargo… pasan los a�os y no lo hacemos. Y no ser� por falta de oportunidades. Estoy seguro de que todos hemos tenido “gui�os” externos, clientes que han estado satisfechos con nosotros y que nos han dicho “qu�date con nosotros”, amigos que nos ofrecen una salida m�s que digna… pero aqui seguimos.

Siempre encontramos una raz�n (“mmm… s�… pero es que este negocio no es lo m�o…”, “mmm… s�… pero es que esta empresa no me acaba de convencer…”, “mmmm… s�… pero ahora que estoy a punto de ser gerente…”) para seguir en lo que estamos.

�Ser� que, en el fondo, a pesar de todos los pesares, de los clientes, de los horarios, de la presi�n, de la exigencia, de la inseguridad… ser� que nos gusta ser consultores?

�Ser� que nos gusta el dinamismo, la flexibilidad, la oportunidad de conocer nuevos negocios, nuevas experiencias, formar equipos distintos en cada proyecto? �Ser� que nos va la marcha?

Pues algo as� debe ser, porque si no, no se explica…



La Primitiva

A pesar de la m�ltiples leyendas urbanas sobre los ingresos de los socios, hay una certeza a la que todo consultor llega pasando no mucho tiempo desde que entra en su oficio: no nos vamos a hacer ricos trabajando.

Cont�nuamente trabajamos para empresas que manejan millones. Si son las grandes-grandes, su propia dimensi�n abruma. Y si son las peque�itas, te das cuenta de cu�nto empresario ha levantado (con su sudor y el de los dem�s, sin duda) un peque�o pero apa�ado imperio. En cualquier caso, manejan pasta. Una parte peque�a, muy peque�a, va a parar al consultor (empresa). De esa parte, una muy muy muy peque�a va a pasar al consultor (�persona?). Conclusi�n: en orden de pasta, el que m�s tiene es el empresario, luego el due�o de la consultora y por �ltimo el consultor.

Total, que una vez llegados a la conclusi�n de que este trabajo, por muy supermegachuliguays que nos pongamos a veces, no nos va a sacar de pobres, quedan dos opciones siempre recurrentes en este mundo. Tres, si se me apura:

a) “Voy a ponerme de freelance y as� me quedo yo con los beneficios que ahora se est� quedando mi socio”. Esta se suele descartar por falta de huevos (siempre es mejor el trabajo por cuenta ajena que por cuenta propia…)

b) “Voy a montar mi propio negocio con una idea buen�iiiiissssima que tengo”. Esta se suele descartar por la misma falta de huevos, adem�s de por falta de pasta (claro, si tuvi�ramos pasta no querr�amos esta opci�n, �verdad?) y que, generalmente, las ideas buen�iiisssimas dejan de serlo al ponerlas en pr�ctica…

c) La Primitiva. Esta no es que se descarte, pero es el pu�etero azar, que no se deja… aun as�, esta es la que verdaderamente te puede sacar del agujero, esos euros fresquitos, yumm…

Total, que hoy es jueves. Hoy he echado la Primitiva. ���Voy a ser yo!!!



Flexibilidad horaria

Lo que �, �.

Y es que si en el post anterior hablaba de lo flexible que es el horario del consultor en la hora de salida, no es menos cierto que tambi�n lo es otros sentidos, m�s beneficiosos para uno…

Por ejemplo, la hora de entrada: sin excesos (porque todos los excesos se acaban notando), pero un consultor no tiene que “fichar”, no tiene que estar a la hora en punto, no pasa nada si llega 10 minutos tarde, o 15, o 20. Eso facilita mucho la vida en la pelea diaria con el despertador, el transporte p�blico o los atascos.

Tambi�n es una profesi�n en la que es m�s c�modo “hacer gestiones”, como ir al banco, al m�dico, o si se me apura a hacer una comprilla que no tienes tiempo de hacer en otro momento. Simplemente, vas, y generalmente no hay que dar m�s explicaciones, ni cronometrar los minutos que llevas fuera para luego recuperarlos por la tarde.

Lo mismo pasa para el caf�, por ejemplo: la cosa puede ir de no tomar caf� en todo el d�a, a tomarse “uno rapidito”, o a largas conversaciones alrededor de la m�quina de caf�. O la hora de la comida, que puede ir desde un sandwich mal comido pegado al ordenador hasta irte a tu casa a comer tranquilamente y echar una siestecilla.

Esto no es una cadena de producci�n en la que, si te levantas, estropeas el producto. Y ese es un factor que hay que aprender a manejar… por supuesto, hay �pocas y �pocas, unas veces vas m�s axfisiado y otras m�s “desahogao”.

Es lo que tiene la flexibilidad, pero estoy seguro de que, con sus inconvenientes, es mejor este ritmo que el horario hipercronometrado…



Qué mala hora!!

LAs 19:52. Una hora mala, mala, mala…

En teor�a, todo consultor tiene un horario. El m�o, en concreto, dice que es de 9 a 7, con una hora para comer…. sin embargo, la realidad es que ese horario sirve para poco… para nada, francamente.

Las 19:52 es una hora, como digo, mala. En realidad, hace ya casi una hora que deber�as haber salido, haberte ido a tu casa y hacer cualquier cosa que una persona normal hace en su tiempo libre, inclu�das obligaciones como hacer la compra, regalos navide�os, limpiar los ba�os… qu� se yo!!. Pero no, un consultor no hace eso. Un consultor alarga su horario sin motivo aparente. �Hasta cu�ndo? No hay una ley escrita (l�gico, porque se denunciar�a), pero viene siendo una hora y media o dos por encima del horario “normal” (�alguien ha calculado alguna vez la pasta que eso supone para las empresas?).

�Por qu�? Pues vaya usted a saber… una raz�n puede ser la presi�n social: no te puedes ir pronto (uy, que digo “pronto”, deber�a decir “a tu hora”,�es un lavado de cerebro!) por el qu� dir�n (“mira ese qu� poco trabaja, llega la hora y se le cae el l�piz…”). Y eso, en este mundillo, est� muy mal visto. Eso es de funcionarios y no, hombre, ��eso nunca!!.

Tambi�n hay que contar que el ecosistema del consultor es esencialmente competitivo: cada a�o hay evaluaciones, cada a�o hay ascensos… y recomendaciones a “abandonar el barco”. Y en esa pelea, que por muy sana que se quiera hacer, es pelea al fin y al cabo, lo que importa no es trabajar mucho (que tambi�n), sino que lo parezca. As� que corretear por el pasillo a las 21:30 diciendo “qu� l�o llevo encima, joder, qu� l�o” pues da muchos puntos… aunque todos sepamos, tanto los que hemos sido cocineros antes que frailes como solo los que no pasan todav�a de cocineros, que no es para tanto.

Lo peor es que, por unas causas o por otras, muchos d�as acaban as�: haciendo horas extra, que nadie te va a pagar nunca, y que en realidad son altamente improductivas (puedes estar leyendo www.elmundo.es, pensando en las musara�as o directamente escribiendo tu Blog), dejando de hacer cosas que te apetecer�a hacer (�o no? porque hay quienes alargan su jornada laboral para no tener que verle el careto a la mujer o ba�ar a los ni�os… �� pero esa es historia para otro d�a!!) y simplemente cimentando el mito de que “los consultores tienen mucho l�o”.

Las 20:03. Una hora mala mal�issssima, eso s�, 11 minutos despu�s de iniciado el post, 11 minutos m�s cerca de irse!!!



�Y t� en qu� trabajas?

Cuando a uno le preguntan, “bueno, y t�, �en qu� trabajas?” le gustar�a responder algo contundente, algo con lo que se llenase la propia boca y se cerrase la ajena.

“Soy m�dico”, por ejemplo. O “soy abogado”. O “soy alba�il”, si se me apura. En cualquiera de estos casos, el que te ha preguntado se queda tranquilo, ya est�, no necesita saber m�s. En una palabra, has resumido lo que haces: curas gente, vas a juicios o pones ladrillos.

Nosotros, sin embargo… “soy consultor”. Vale, �y qu�?. Decir que eres consultor puede generar varias actitudes en nuestro interlocutor:

  • Si la persona est� en el mismo “negocio” que t�, te mirar� con cara de entenderte, y dir�, “ah, ya”. Y luego empezar� una conversaci�n sobre lo mucho que me explotan, qu� va, a m� m�s, qu� cabrones son los jefes, etc, etc.
  • Si la persona no est� en el mismo negocio pero tiene alguna idea (por ejemplo, un auditor) te mirar� con cara de suficiencia “ah, ya, vender humo, qu� bonito”. Y se dedicar� a comentar la de cosas interesantes que hace, y lo poco que, seg�n �l, aporta tu trabajo.
  • Si la persona no est� en el negocio, puede salirte con un “ah, entonces eres asesor, t� podr�as hacerme la declaraci�n de la renta” o directamente con un “consulqu�eeeee??????”. Y entonces cometes el error de intentar explicar qu� es lo que haces….

Esto me recuerda un cap�tulo de Friends en el que Chaendler intenta explicar a los dem�s a qu� se dedica en su empresa… me sent� tan tristemente identificado… Vamos, si es que el otro d�a me hicieron una encuesta telef�nica y al preguntar “Profesi�n” respond� “Consultor”… y la pobre chica me dijo “�me podr�a decir otra cosa? Es que para eso no tenemos c�digo…”. Qu� pena.

Y sin embargo, llevo a�os intentando buscar una forma alternativa de describir mi oficio, y no he sido capaz. Soy… consultor.



El nacimiento del Blog

Hoy, 15 de diciembre, cuando solo quedan 10 días para Navidad y me han ingresado la paga extra, nace este blog.

¿Por qué?

Pues porque no he encontrado en la web que el colectivo de consultores esté nada bien representado, ni tenga un lugar en el que expresarse ni regodearse de sus circunstancias… sí, hay webs e incluso blogs de consultores individuales, que expresan sus opiniones profesionales… pero este blog no busca eso, este blog es para quienes, como yo, se sientan “Consultores Anónimos”.

¿Pretensiones?

Pues así, de inicio, más bien pocas… idealmente, que todos esos consultores que hay por el mundo encuentren aqui un espacio en el que se vean identificados y en el que quieran participar, pero sin más. Si le sirve a alguien (yo incluido) para pasar un rato… ¡eso que habremos logrado!.

Comienza así (voz de Mercedes Milá) esta edición de “Vida de un Consultor”