Formación y aprendizaje: ni necesaria ni suficiente

Formación y aprendizaje, ¿sinónimos?

Cuando hablamos de aprendizaje, muchas veces se utiliza el término “formación” como si “formación” y “aprendizaje” fueran sinónimos. “He asistido a una formación”, “me van a dar un curso de formación”, etc. Un sinónimo que, además, parece que funciona en los dos sentidos: ir a “una formación” equivale a aprender, y para aprender necesitas “hacer alguna formación”.

Hasta cierto punto, es lógico que se produzca esta identificación. Desde nuestra más tierna infancia, nos vemos introducidos a un sistema educativo en la que “la formación” es la piedra angular. Nos pasamos 15-20 años en los que nuestra vida gira alrededor del concepto de la clase y el profesor. Parece que todo lo que aprendemos lo hacemos allí, y es normal que acabemos identificando una cosa con la otra. Obviamente no es cierto, aprendemos montones de cosas fuera del ámbito de la “formación”, pero es entendible que se produzca esa asociación.

Desde mi punto de vista, la relación entre “formación” y “aprendizaje” se puede representar como un diagrama de Venn. Por un lado tenemos la formación, y por otro el aprendizaje. Y, en ocasiones, hay una intersección entre ambas donde sí, la formación genera aprendizaje. Pero también tenemos un área en la que la formación no produce aprendizaje, y otra en la que el aprendizaje se produce sin que exista formación.

Formación sin aprendizaje

Estoy seguro de que a ti también te pasa. ¿Cuántas horas de “formación” has hecho a lo largo de tu vida que se han quedado en… nada? Quizás fueron horas de colegio (aquellas horas eternas de Filosofía con Felicísimo… o la Historia de Gloria… o la química de Taranillas…). O clases de la universidad. O ese curso al que te mandaron en la empresa. Formaciones horribles, con profesores horribles, que no te hicieron más que perder el tiempo.

Image result for bored classroom

No sé a ti, pero a mí me da cierto vértigo calcular el número de horas de mi vida que se habrán perdido así, sentado en un aula “escuchando” a alguien decir cosas que no me interesaban, simplemente porque “había que hacerlo”. ¿Qué aprendiste en todas ellas? Nada. Hubo formación, pero no hubo aprendizaje.

Aprendizaje sin formación

Por supuesto, también hubo formaciones interesantes y enriquecedoras que generaron aprendizaje. Como también hubo aprendizaje en otros contextos: ese libro que leíste por tu cuenta, ese vídeo de youtube que buscaste, ese foro de internet al que estabas suscrito, ese amigo que te cuenta su experiencia, ese imitar al que tienes al lado, ese proyecto que se te ocurre, que pones en marcha, en el que encuentras dificultades y te estrujas la cabeza para ver cómo resolverlo… ese “tocar de oído”, ese buscar información en la biblioteca… y tantas otras situaciones en las que aprendiste sin que hubiese una “formación” de por medio.

Image result for learning and results in world bank group operations by world bank

Piensa en todo lo que sabes a día de hoy. ¿Cuánto se generó en una “formación”?

El foco está en el aprendizaje

Lo confieso, a estas alturas estoy un poco sesgado. Incluso puede que demasiado. Pero cuando oigo la palabra “formación”… me chirría. Prefiero, desde luego, la palabra “aprendizaje”. Creo que pone el foco donde debe estar: en la persona que aprende, en su proceso. Un proceso en el que utilizará diversas herramientas, cualquiera que le sirva a sus propósitos. Porque eso es de lo que se trata, de sus propósitos y del trabajo que haga.

Todo aprendizaje es autoaprendizaje

Suelo decir esta frase, “todo aprendizaje es autoaprendizaje”. ¿Qué quiero decir con eso? Que, estando el foco en el aprendiz, también está ahí la responsabilidad. El aprendizaje no “sucede” por el mero hecho de sentarse en una clase a escuchar a un profesor. El aprendizaje surge cuando el aprendiz toma las riendas, se implica, pone de su parte, busca las herramientas que le son útiles y hace el esfuerzo por aprovecharlas. Da igual que sea un curso, un tutorial de internet, un libro de la biblioteca, o un grupo de amigos con los que comparte un hobby.

Sometidos a las mismas circunstancias, hay gente que aprende y gente que no. De las personas que van a un curso, hay personas que lo aprovechan y personas que no. ¿Qué las diferencia? El curso es el mismo, el profesor es el mismo, el material es el mismo… la diferencia es el aprendiz, y su capacidad de liderar su propio aprendizaje.

[¿Quieres darle un impulso a tu capacidad de autoaprendizaje? ¡Descarga mi guía para diseñar un plan de autoaprendizaje eficaz!]

Hace unas semanas, en el transcurso de una charla, hablaba de esto. Una persona me decía que si no estaría yo obviando la importancia de tener un maestro, o de la “formación” en general. Que no todo podía ser “autoaprendizaje”. Y creo que el punto es entender bien el concepto de autoaprendizaje: no significa ser un lobo solitario que todo lo aprende por sí mismo; sino asumir la responsabilidad del propio aprendizaje, elegir las herramientas que mejor contribuyan a él (entre las cuales, ¡claro!, puede estar la formación), y sacarles el máximo partido.

PD.- Si te interesan los contenidos sobre aprendizaje y desarrollo eficaz de habilidadessuscríbete a la lista de correo de Skillopment. O pulsa aquí si quieres saber más sobre el proyecto Skillopment.

PD2.- He editado este contenido como un episodio para el podcast Skillopment. Recuerda que puedes revisar todos los episodios del podcast, y suscribirte al mismo tanto en iVoox como en iTunes.

También en

Raúl Hernández González

Soy Raúl, el autor desde 2004 de este blog sobre desarrollo personal y profesional. ¿Te ha resultado interesante el artículo? Explora una selección con lo mejor que he publicado en estos años, y suscríbete para recibir nuevos contenidos.
También en

Latest posts by Raúl Hernández González (see all)

1 comentario en “Formación y aprendizaje: ni necesaria ni suficiente

  1. El autor, Raúl Hernández G. expresa: “Desde mi punto de vista, la relación entre “formación” y “aprendizaje” se puede representar como un diagrama de Venn. Por un lado tenemos la formación, y por otro el aprendizaje. Y, en ocasiones, hay una intersección entre ambas donde sí, la formación genera aprendizaje. Pero también tenemos un área en la que la formación no produce aprendizaje, y otra en la que el aprendizaje se produce sin que exista formación.” La afirmación anterior debe ser considerada en profundidad, el área fuera de la intersección no significa que en una hay formación que no produce aprendizaje, y que en otra hay aprendizaje que se produce sin formación. Esas dos consideraciones están fuera de lo que significa la intersección en un diagrama de Venn. Sugiero al autor revisar estos conceptos a profundidad.

Deja un comentario