Otro camino

Hoy, repasando las notificaciones de Linkedin, veo el aviso de que Fulanito tiene un nuevo cargo: socio/partner de la empresa de servicios profesionales en la que coincidimos. Fulanito y yo somos de la misma edad, y teníamos un nivel asimilable en aquella época. En paso del tiempo (y su buen hacer, por descontado) le ha llevado a esa posición. La que, supongo, podría haber alcanzado yo a estas alturas si una mañana de hace ahora 10 años no me hubiese metido en el despacho de mi entonces responsable para decirle: “este camino no me convence”.

“Pues sí, es lo que hay. Ya comentaba hace unas semanas que notaba cierta “marejadilla” de fondo… y creo que ha llegado el momento de cambiar de trabajo. O mejor dicho, de ocupación. ¿De vida, en el fondo?

No estoy buscando otra empresa en la que seguir haciendo lo mismo. Ni siquiera creo que esté buscando otra empresa. De hecho, no estoy seguro de lo que estoy buscando. Lo que estoy seguro (creo) es que lo que tengo ahora no me llena. Y dedicar tantas horas a la semana a algo que no te llena… los años van pasando, la vida se va yendo, y no es plan.”

Lo bueno (y ligeramente vertiginoso) de tener el blog desde 2004 es que me permite bucear en mis pensamientos pasados no como los recuerdo, sino como los expresé en ese momento. Mi “yo de casi 40 años” puede ver lo que decía mi “yo de casi 30”.

Hoy, el aviso de Linkedin me ha hecho pensar en esa bifurcación, en esa elección. Emprendí otro camino, y no he podido evitar preguntarme cómo habría sido mi vida estos diez años si hubiese elegido de otra manera. Una pregunta sin respuesta, claro, y un ejercicio ciertamente vacuo porque toda la película que me monte (el dinero que habría ganado, las horas que habría trabajado, si habría tenido presión o si habría disfrutado, las consecuencias para mi vida personal o para mi motivación, la gente con la que me relacionaría, dónde viviría, si podría haber hecho alguna de las cosas que sí he hecho…) sería pura imaginación (que probablemente forzaría para confirmar que hice lo correcto).

Solo sé que hoy, como ayer, sigo buscando. Sigo tomando decisiones tratando de hacer caso a esa vocecita interior, a ese instinto que parece que te impulsa a hacer unas cosas y a no hacer otras. Sabiendo que cada vez que elijo algo, estoy renunciando a todas las vidas alternativas que se desarrollarían si escogiese otra cosa diferente. Intentando disfrutar de la vida que sí tengo, y no dedicando mucho tiempo a pensar en las vidas que podría haber tenido.

Consciente en última instancia de que, como dijo el poeta, no hay más camino que el que uno traza al andar.

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Raúl Hernández González

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5 comentarios en “Otro camino

  1. Gracias por compartir tu reflexión, que me provoca a mi a hacer la que me corresponde, ya que básicamente yo tome una decisión rupturista hace casi 5 años. Aunque soy un convencido de no mirar atrás, y que siempre las decisiones que tomo han sido las más correctas, no está de mas echar un ojo al pasado.

    Y como tú, coincido en que yo también sigo buscando cual es mi camino…

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