La cultura (organizativa) es una cosa de a diario

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¿Cuál es la cultura organizativa de una empresa? ¿Cuáles son sus valores?

Nos equivocaremos si tratamos de definirla en base a las rimbombantes frases que se cuelan en memorias anuales, webs corporativas o cartelones a la vista de todos. Nos equivocaremos también si la buscamos en las frases grandilocuentes pronunciadas ante grandes auditorios, en discursos vacíos y palabras huecas, en golpes de pecho y proclamas para la galería.

La cultura de una empresa sólo la podemos identificar en el cúmulo de pequeñas decisiones que se producen en el día a día, en los pequeños gestos, en las conversaciones de pasillo. En cómo nos dirigimos unos a otros, en qué nos decimos, en cómo nos lo decimos, en qué callamos.

La cultura, en definitiva, va de abajo a arriba. En el mejor de los casos, existirá una consistencia, una correlación entre lo que hacen unos y otros, entre lo que se hace aquí y lo que se hace allí, entre lo que se hace hoy y lo que se hace mañana. Y entonces, sólo entonces, merecerá la pena (como la guinda de un pastel) verbalizar la frase en un cartel, en un discurso, en una web o en un montón de hojas… pero en realidad será irrelevante hacerlo, porque nadie lo necesitará: ya lo viven en su día a día.

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Raúl Hernández González

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4 comentarios en “La cultura (organizativa) es una cosa de a diario

  1. Esto me recuerda mucho una anécdota de mi anterior empresa.
    El director general siempre hacia mucho hincapié en la educación, en saludar por los pasillos, en las mesas limpias, esos pequeños detalles… y él era el primero en dar ejemplo.
    No había carteles ni intranets hablando de eso.
    Pero más de una vez, una visita, o una persona recién incorporada te terminada comentando cuanto le había llamado la atención “que todo el mundo daba los Buenos días por el pasillo”.
    Así que no puedo hacer otra cosa que compartir tu post, la cultura de empresa está en los detalles, no se impone, sino que se ejemplifica de arriba hacia abajo…y se nota en cada detalle.

  2. Toda la razón en lo que dices.

    La miopía de obviar las importancia de la cultura organizativa (sobre todo, la informal más que la formal) es la base de muchos problemas a los que nos enfrentamos diariamente.
    Como decía Drucker, “la cultura se desayuna a la estrategia”. Así de duro.

  3. Recuerdo que en la carrera, una de las cosas de las que nos hablaron fue la diferencia entre “filosofía empresarial” y “cultura empresarial”.

    La filosofía es lo que escribo, a lo que aspiro o la visión que tengo. Es consciente y suele reflejar la visión desde arriba (la afamada visión de “compañía líder del sector”). Podemos cambiarla fácilmente, ya que son sólo palabras en un papel y cierta dirección a la hora de tomar decisiones.

    La cultura es lo que existe en realidad, con todas sus diferencias según recovecos, cosas que coinciden con la filosofía, cosas que son directamente opuestas y muchas, muchas otras que son latentes, se descubren y se asumen, pero no están reflejadas en ningún lado.
    Cambiar todo esto es complicadísimo.

    No sé, me gusta mucho esa diferenciación entre “lo que escribimos en un papel” y “lo que no”, porque creo que es muy real. ¿Es la filosofía inútil? No, porque puede guiar la cultura. Pero hay que entender que una cosa es lo que decimos que somos y hacemos y otra lo que de verdad hacemos.

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