Helping, de Edgar H. Schein: ayudate a ayudar

Sketchnote Helping Schein

Éste es el resultado final del “sketchnote” que estaba haciendo el otro día. El objeto del resumen visual es el libro “Helping”, de Edgar H. Schein. Schein es un “clásico” de la consultoría y la organización empresarial, y en este caso aplica su visión a las relaciones de “ayuda”. Y es que aquí considera que todas las relaciones de ayuda son asimilables; lo mismo el terapeuta que ayuda a un paciente, la esposa que ayuda al marido, la persona que ayuda a un viandante que pregunta por una dirección, o el consultor que ayuda a una empresa.

Los mensajes principales del libro (que como ya he dicho otro día, me ha dado para mucho “runrún”), y que he tratado de reflejar en mi nota, serían:

  • Una relación/interacción de ayuda es un subtipo de relación/interacción, y como tal comparte una serie de características: las desarrollamos en base a roles que aprendemos desde críos (“hacemos de”, y esperamos que el otro “nos dé la réplica”), y ponemos algo en juego (y esperamos una respuesta recíproca para considerar satisfactoria la interacción). A medida que se suceden interacciones “satisfactorias”, se va produciendo una espiral de creciente confianza e intimidad, en la que nos atrevemos a poner cada vez más en juego… pero también donde nos exponemos más.
  • La relación “de ayuda” es una relación que nace naturalmente desequilibrada. El que “necesita ayuda” se sitúa en una posición de inferioridad, mientras el que va a proveer la ayuda se siente superior. Y ese desequilibrio inicial supone un montón de riesgos que, si no se gestionan adecuadamente, pueden dar al traste con la relación de ayuda.
  • Si adoptamos demasiado pronto los enfoques más tradicionales de la ayuda (cuando adoptamos el papel del “doctor”, que diagnostica para luego dar una solución; o la del “experto”, que directamente te proporciona la solución) corremos mucho riesgo de caer en una de esas “trampas”, bien por la parte del “ayudante” o del “ayudado”.
  • El enfoque más adecuado es el del “consultor de proceso”. Adoptar la táctica de la “búsqueda humilde” permite reequilibrar la relación (el “ayudado” no se siente tan dependiente), aumentar el conocimiento sobre la situación (y por lo tanto evitar que se nos pasen datos relevantes por alto, precipitarnos o actuar en base a suposiciones o extrapolaciones), incrementar la implicación del “ayudado” en la búsqueda de soluciones, y reforzar la confianza entre “ayudante” y “ayudado”. Sólo tras esta fase de mayor conocimiento “pasivo” se puede evolucionar a un papel más activo.
  • Este planteamiento se puede aplicar lo mismo a relaciones individuales, a equipos, o a organizaciones enteras.

En fin, un libro que me ha hecho reflexionar sobre mi propia actitud como “ayudante”. Tengo mucha (demasiada) tendencia a “dar soluciones” demasiado rápido, a adoptar muy pronto el rol de “doctor” o el de “experto”, a saltarme los pasos de la “búsqueda humilde”. Tengo que hacer un esfuerzo más consciente en poner en práctica lo que plantea Schein, a reforzar mi rol de “consultor de proceso”. Creo que eso mejorará mi capacidad tanto en el ámbito profesional como en el personal.

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Raúl Hernández González

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3 comentarios en “Helping, de Edgar H. Schein: ayudate a ayudar

  1. Sin dudas el arte de ayudar es bien dificil, por esa misma relación que se crea entre el ayudado y el que ayuda, cuando se trata de una ayuda pedida, solicitada por el cliente, es muy necesario utilizar el rol que Edgar schein recomienda como consultor de procesos, cambia totalmente la forma de buscar el objetivo de solucion del problema,. Creo muy adecuado el razonamiento que hace Raul sobre el profesor Edgar Schein y sus valiosos escritos.

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