¿De verdad necesitas el último grito?

Siguiendo con la historia de la elección mi nuevo móvil, hay una segunda derivada. Cuando te pones a mirar opciones, de forma casi incosciente tu atención se dirige a “lo más de lo más”. Lo más nuevo, lo más potente. “El último grito, oiga”. Que suele ser lo más caro, por supuesto. Parece como si dirigirte a una opción que esté un escalón por debajo fuese “renunciar” a algo.

Pero, al igual que sucede con las recomendaciones de los sibaritas, esta sensación es peligrosa. ¿Realmente merece la pena pagar el sobreprecio de “lo mejor de lo mejor”? ¿No estaremos tirando el dinero pagando un diferencial de características (reales o percibidas, que en el fondo es lo que importa) al que luego realmente no le sacaremos partido?

En mi caso, “lo más de lo más” podían ser un HTC Desire HD, o un Samsung Galaxy X, o un iPhone 4… modelos todos aparecidos en los últimos meses, vendidos como una “gran evolución” respecto a lo que había antes (HTC Desire, o iPhone 3GS)… que a su vez, en su día (apenas hace unos meses) fueron también “lo más de lo más”, y fueron también vendidos como una “gran evolución” respecto a lo anterior. Sin embargo, ahora la llegada de los nuevos y “revolucionarios” modelos los ha dejado relegados a un segundo escalón.

Y digo yo, si esos modelos hace unos meses eran “lo más”, y cubrían más que de sobra tus necesidades presentes y futuras… ¿han dejado de hacerlo ya? Y este “último grito” que ahora te promete el no va más… ¿qué pasará con él cuando, indefectiblemente, la industria saque dentro de otro trimestre su “nueva generación”? Ése es el juego de los fabricantes, el hacernos sentir permanentemente insatisfechos, el ponernos siempre nuevas zanahorias delante de nuestros hocicos para que compremos, compremos y compremos. ¿Pero nos interesa a nosotros seguirles ese juego? Yo creo que no.

Yo, al menos en esta ocasión, no he caído. He optado por el “segundo escalón”, un modelo que hace unos meses era “el mejor” y que ahora ya no lo es… pero que seguro que a mí me sirve más que de sobra. Y son unos cuantos euros que me ahorro.

PD.- Alguien me podrá decir, no sin cierta razón, que ya puestos por qué no he optado por un “tercer escalón”, o un “cuarto”. O incluso, puesto a ser un “revolucionario anti-consumo”, por qué no me quedo con mi actual móvil, que sigue siendo perfectamente funcional (o casi; algún achaque ya tiene) y cubre el 90% de mis necesidades reales (no da para hacer muchas “chuminadas”, pero es que tampoco se puede decir que las “necesite”). Pues sí, también es verdad. Supongo que soy un “revolucionario” de andar por casa :)

Foto: Jon S Page

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6 Respuestas a “¿De verdad necesitas el último grito?”

  1. Hola Raúl.

    En este proceso que nos cuentas he estado hace unos meses y, de manera casi inevitable, lo repito cada dos años, por las contínuas exigencias de la tecnología aplicadas a mi trabajo.

    Como mucha gente, soy muy aficionado a todo tipo de gadgets y, durante años, he hecho “el primaveras” comprando lo último de lo último. De hecho, tengo en casa aparatos de tecnologías que no han llegado a cumplir mínimamente lo que prometían, como el minidisc o el Super Audio CD.

    Últimamente he comprobado que el producto que queda un escalón por debajo de lo último es casi tan bueno y es bastante más barato que el producto estrella.

    Sin embargo, he comprado, subvencionado, hace poco más de un mes, un iPhone 4, después de comprobar cómo mi anterior teléfono, un HTC Touch HD, que cuando salió era un competidor directo del iPhone 3G, quedaba sin posibilidades de actualización a los pocos meses y, por tanto, inservible para las nuevas, y reales, necesidades que se me iban presentando.

    Si en aquel momento me hubiese comprado un iPhone 3G, el último sistema operativo salido hace un par de meses estaría corriendo en él y, aún hoy, tendría un teléfono capaz de adaptarse a las nuevas necesidades tecnológicas.

    Por lo tanto, lo importante es que el producto que compre sea capaz de cumplir con aquellas funciones que necesito de él en un periodo razonable de su vida útil.

    Por poner un ejemplo: uno de los candidatos que estuve barajando, el Sony Xperia 10, que actualmente es el teléfono top de Sony, anuncia que no se podrá actualizar a la siguiente versión del sistema operativo Android. Esto es una verguenza para un aparato que cuesta más de 500 euros libre o que te ata por dos años con un operador y una obligación de consumo.

    Otra cosa es que no necesites nada más que lo que usas hoy, pero, hablando de tecnología, dos años es un mundo.

    Asi que, como siempre, todo es relativo.

    Un saludo,
    Celestino Martínez.

  2. Joan Planas dice:

    Pues a mi me pasa el otro extremo que tampoco es típico, no compro hasta que salga lo que yo esperaba, por ejemplo no compré el iphone hasta que no tuviera vídeo, tuve la oportunidad de comprarlo en USA el primer modelo y luego el segundo, pero no era lo que yo quería y seguí con mi Nokia cutre que sólo llamaba y hacía fotos irreconocibles… Cuando salió el iphone 3gs que tenía vídeo lo compré ¡Y vamos si lo he aprovechado!

    Con el iPad igual, hasta que no salga videoconferencia no lo compro, lo he prohibido comprar a toda mi familia y todo pinta que será la segunda versión, ya falta poco ;)

    E igual me pasa con el macbook, hace más de 4 años que estoy esperando un Macbook pro en concreto, por el camino como mi pc llegó a un estado nefasto me compré un netbook, creo de 200€. Este año será el año que me compraré el portátil, pero en este caso porque lo necesito ya no puedo esperar más, y también la nueva Canon 5D mark III, podría comprarme la mark II pero puedo esperar y por mi trabajo tiene que ser lo más de lo más.

    Pero mi caso es cierto que es muy raro, y la mayoría parece que hagan lo que tu comentas, he visto un montón de gente con iphone 4 que no usan ni una quarta parte y si les explicas como aprovecharlo más se agobian con tantas cosas, podrían tener el iphone 3G y ni se darían cuenta.

    Tenemos que comprar responsablemente, pensar si lo necesitamos, para que y una pregunta más complicada ¿cómo se hizo? ¿hay niños explotados? ¿contaminan? etc

    Creo que esta charla te gustará mucho, es larga pero vale la pena, a lo mejor al inicio no te convencerá, aguanta hasta la mitad, estoy seguro que te encantará: http://www.eoi.es/mediateca/video.php?videoid=308&PHPSESSID=c2e0de1e337e6337ace9f8f6e86bd117

  3. Joan Planas dice:

    Acabo de descubrir por casualidad un documental que va que ni pintado a tu post “Comprar, tirar, comprar” http://www.rtve.es/noticias/20110104/productos-consumo-duran-cada-vez-menos/392498.shtml

  4. gestîo dice:

    Completamente de acuerdo con tu entrada en el blog. ¿Por qué ese afán de estar “a la última” aunque no comprendamos para qué? Todos tenemos experiencia de tener “cacharritos” de los que no sacamos ni un 50% de sus posibilidades y que quedan arrinconados en un rincón porque quedan obsoletos inmediatamente. Cuando un amigo me cuenta que ha cambiado de móvil y que podría conectarse a la megared de nosequé, que podría descargarse todas las aplicaciones del mundo, que podría grabar video con una definición impresionante, que podría…, que podría…, siempre le pregunto ¿y puede llamar y recibir llamadas que es para lo que realmente lo vas a utilizar?

  5. Ale dice:

    Te iba a enlanzar el “Comprar, tirar, comprar”, pero veo que ya hay quien lo ha hecho por mi. Ahora tendrás que verlo dos veces :o)

  6. javier dice:

    Yo elegí mi smartphone (un nokia e63) porque era el más barato en el que podía instalar skype, una app que me serviría para ahorrar dinero, además me lo podía permitir. No sé si es la mejor decisión, pero era mi criterio en ese momento.

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