Decidir en base a un pálpito

Nos pasamos la vida tomando decisiones. Algunas son de poco impacto, otras son trascendentales. Algunas son sencillas, otras complicadas. Pero siempre estamos decidiendo.

Ójala todo fuera tan fácil como resolver un problema matemático; cuestión de recopilar datos, someterlos a un análisis desapasionado, y hallar la respuesta correcta. Lamentablemente, la vida no es así. Nunca tenemos todos los datos. Jugamos con la incertidumbre del futuro, con el impacto de las pasiones humanas. Podemos tratar de recopilar datos, pero siempre tendremos un ámbito de indefinición, al que los datos no llegan. Y hay que decidir.

Entonces entra en juego eso que llamamos “un pálpito”. Una intuición, una sensación interna de que, a veces incluso yendo en contra de los datos que tienes encima de la mesa, una determinada opción es la correcta. Si te piden que lo justifiques, no puedes.

Yo estoy convencido de que esos pálpitos son la forma que tiene nuestro cerebro de plasmar una serie de observaciones, detalles e ideas que ha ido acumulando de forma inconsciente a lo largo del tiempo. No puedes verbalizarlas a nivel consciente, pero están ahí.

Luego puede que te equivoques, por supuesto. Pero es muy incómodo decidir en contra de tu intuición.

También en

Raúl Hernández González

Soy Raúl, el autor desde 2004 de este blog sobre desarrollo personal y profesional. ¿Te ha resultado interesante el artículo? Explora una selección con lo mejor que he publicado en estos años.

¡Y si te suscribes podrás seguir recibiendo más reflexiones y herramientas útiles para ti!

También en

Latest posts by Raúl Hernández González (see all)

7 comentarios en “Decidir en base a un pálpito

  1. Hablas de dos cosas distintas.

    La primera: cuando no tienes todos los datos y te tienes que arriesgar a tomar la decisión. En este caso, seguramente decidirás conforme a la pista que te hayan dado todos los antecedentes recopilados hasta el punto donde el camino se bifurca, o se quiebra: un leap of faith ¿?

    Y la segunda: cuando todos los datos de la lógica y del buen sentido te marcan el camino a seguir, y ese imponderable que llamamos “pálpito” te chincha de tal manera que no te deja vivir plácidamente si no lo obedeces. Si te saltas todos los caminos de la lógica, del sentido común, de tu norma habitual de investigación y recopilación de la información, el “pálpito” se transforma en un disparate… y si te sale mal, seguramente los deseches en la próxima ocasión que tengas que decidir.

    Tengo pálpitos a menudo, los viernes por la mañana, cuando voy a jugar el Euromillón, pero hasta ahora nada, oiga ;)

  2. La incomodidad de tomar decisiones en contra de la intuición es una manifestación de la famosa disonancia cognitiva.

  3. Gracias por las sugerencias sobre Gladwell. Por twitter también me han chivado que hay un capítulo de Redes en el que el amigo Punset también opina lo mismo

    http://www.redesparalaciencia.com/62/redes/redes-4-la-intuicion-no-es-irracional

    Albero, te iba a decir que “no, no, de ningún modo”. Pero luego, pensando, te das cuenta de que si la intuición es la forma que tiene tu subconsciente de decirte algo… puede que también sea el canal que usa para manifestar determinados miedos que están ahí, que tú no puedes verbalizar, pero que el cuerpo quiere transmitirte. Lo jorobado entonces es decidir cuándo es un mensaje al que hacer caso, y cuándo no…

  4. Qué interesante post….., en mi vida he tomado muchas decisiones porque algo, una especie de lucecita interna me ha hecho ir por un camino, o por otro…., aunque todos los incidicos del mundo exterior dijera o contrario…..

    No sé si es el lado cognitivo o los miedos internos……está ahñi….pensaba que era algo del tipo “intuición femenina”(sé que es un término algo machista, pero no se me ocurría otra manera de etiquetarlo….

Deja un comentario