Tiendecitas

Igual suena raro según lo digo, pero una de mis mayores inspiraciones para abrir una tienda online fueron las tiendas físicas. Sí, definitivamente no suena muy lógico. A ver si me explico.

Cuando uno va por la calle, se va fijando en lo que tiene a su alrededor. Y también en los negocios que hay a pie de acera. Y su mente de “administrador y director de empresas” no puede evitar hacer números. “Este local debe costar x mil al mes de alquiler… la reforma ha debido salir por una pasta… tener a una persona a tiempo completo… la luz… el escaparate… limpieza… mercancía en la tienda…”. Conclusión: cualquier negocio tiene, solo por el mero hecho de existir, un balance negativo de varios miles de euros al mes.

La mente tampoco puede dejar de hacer números por el lado de los ingresos. Hay negocios que son un hervidero de personas, y no te resulta difícil darte cuenta de que (a poco bien que se hagan las cosas) tienen que ser una “máquina de hacer pasta”. Otros que venden artículos de gran valor añadido; con que vendan unos poquitos al mes tienen la cuenta de resultados equilibradas. Pero hay otras… seguro que muchos las tenéis en mente. Esas cafeterías que están vacías casi todo el día, esas tiendas donde la dependienta se pasa el día con la mirada perdida, esas otras donde cada compra es de unos poquitos euros como mucho, ésas en las que, pases a la hora que pases, nunca hay nadie… ¿cómo es posible que esas tiendas subsistan? ¿cómo pueden no ya ser rentables, sino llegar al punto de equilibrio mes a mes?

Así que mi razonamiento fue… si una tienda así subsiste… ¿cómo no va a subsistir, y a ser rentable, una tienda en la que prácticamente no hay costes de puesta en marcha, y en la que los costes recurrentes de cada mes están muy acotados? ¿No voy a ser capaz de sacar adelante un negocio así, cuando hay gente que está sacando adelante cosas mucho más complicadas?

Contenido relacionado: