Tarifas de empresas de paquetería

Una de las cosas que he investigado para la puesta en marcha de mi tienda online es todo lo relacionado con las empresas de transporte. Es decir, los que se van a encargar de llevar el producto a su destinatario final: un eslabón de la cadena muy importante tanto por su coste como, sobre todo, por el impacto en la percepción de la calidad global del servicio por parte del cliente.

Una de las cosas que más me ha sorprendido ha sido la complejidad de las tarifas. A parte de que hay ene variedades de servicio (dependiendo de la urgencia con la que se envíe: que si “servicio urbano”, que si interdía, que si antes de las 8:30, o de las 10:00, o de las 13:00, o de las 19:00…), luego el coste depende del peso y del volumen del bulto: el paquete básico debe pesar menos de 5 kg., y sus medidas sumar menos de 100 cm…. y por cada 5 kg. adicionales se paga un poco más, y por cada 50 cm. adicionales otro poco más… y por supuesto el bulto tiene unos máximos (por encima de los cuales tienes que elaborar y pagar un nuevo bulto) y por supuesto, todo dependiendo además a qué zona se envía: tu provincia, o provincias cercanas, capitales vs. pueblos, Baleares por otro lado, Canarias/Ceuta/Melilla por otros, y el extranjero dividido en zonas… Y además un gran número de servicios adicionales (que si entregas concertadas, confirmaciones de recepción, contra reembolsos, adelantos, retornos, seguros, entregas en sábado, tramitación oficial, alertas, etc., etc…).

Vamos, que hay que hacer un master para saber cuánto tendrías que pagar por cada envío. De hecho, yo me hice una hoja de cálculo para ver, dependiendo del número de productos de cada envío, más o menos cuál sería el peso y cuál el volumen, y estimar los costes del envío… una locura.

Lo que está claro es que no tiene ningún sentido trasladar toda esa complejidad al cliente final. Pretender informarle de todas estas reglas para que él se haga una idea de cuánto le va a salir el envío, o decirle que “los gastos de envío ya te los calcularemos”, o tener que justificarle por qué se le ha cobrado esto y no lo otro… simplemente genera una mayor incertidumbre, y un potencial punto de fricción que, la única ventaja que tendría, sería que estaríamos repercutiendo “al céntimo” el coste del envío.

Así que mi opción ha sido, con la ayuda de esa hoja de cálculo, asignar un coste único por envío (uno para península y otro para Baleares, ya que la diferencia era muy grande como para homogeneizarlo; de momento creo que por complejidades burocráticas y barreras de coste no serviré en otros sitios), aunque eso suponga asumir yo una parte variable (pero controlada) del coste del envío. De hecho, a partir de determinado número de unidades en el envío los gastos los asumiré íntegramente yo (ya que el valor añadido derivado de ese paquete lo haría rentable, y de esta forma los clientes tienen un pequeño incentivo para llegar a ese volumen mínimo).

Contenido relacionado: