Mercado medieval “Tres culturas” en Aranda de Duero

Espada al hombro

Este fin de semana se ha celebrado en Aranda el Mercado Medieval “Tres Culturas”; que se llama así porque trata de recrear los ambientes cristiano, musulmán y judío de la Edad Media. La verdad es que ha sido una auténtica “feria”: en horas punta resultaba agobiante (y más si vas con una mujer embarazada y un niño de tres años), pero hay que reconocer que el esfuerzo de ambientación que hacen con estos montajes es bastante meritorio: desde la decoración en balcones y fachadas, los puestos, las atracciones, los disfraces de los mercaderes… en fin, siempre me ha parecido una forma muy interesante de revitalizar una actividad (la venta ambulante) que de otra manera resulta mucho más insulsa.

Aproveché un ratito de “valle” (el sábado a las 5 de la tarde) para darme una vuelta cámara en mano, a ver si captaba algún detalle interesante… y el resultado son estas fotos del mercado medieval.

A nivel fotográfico quizás el mayor handicap sea en estos casos la iluminación: pese a ser a plena luz del día, salvo que sea en zonas de sol (y ahí los contrastes entre zonas de luz y sombra también son difíciles de gestionar), las zonas de penumbra exigen una velocidad de obturación demasiado lenta; terreno abonado para fotos movidas si uno no tiene un pulso brillante. Una forma de matizar esto es trabajar con ISO elevado (yo puse a 400 toda la sesión) aunque corres el riesgo de que las fotos aparezcan con ruido. Un flash (que no sea el incorporado en la cámara, que suele valer para poco) podría ayudar a iluminar alguna escena, pero siempre con el riesgo de que el “flashazo” resulte muy intenso.

Y luego hay algo que me falta en mi equipo y que no sé dónde comprar; como decía ayer en twitter me falta morro/desparpajo para plantarme delante de un desconocido y sacarle unas fotos. Y eso me priva de muchas tomas interesantes… Lo decía Juan Luis Polo hace unos meses: “robar fotos en la calle como si de un detective privado se tratase es lo más alejado de la fotografía de retratos que uno se pueda imaginar“, y lo que yo hago me temo que se parece demasiado a esa descripción. En fin, ¡será cuestión de ir mejorando!

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