Asertividad contra el SPAM

En fin, no sé hasta qué punto es una batalla perdida o no, pero por mí que no quede. Hoy he recibido un email procedente de Lourdes Muñoz, una diputada socialista en el congreso (bueno, de su asistente), que se las da de ser “muy 2.0” (con su blog, su twitter, su facebook, su flickr, su youtube, su slideshare y su cuota de micrófono cada vez que hay un evento en el que se habla de “política y 2.0”), con una arenga ideológica. Ya en el pasado había recibido mails similares, y había pedido por favor que eliminasen mi email de la lista de distribución. Concretamente, dije:

“te agradecería, si fueras tan amable, que eliminaras mi dirección de esta lista de correo; estoy seguro de que, si el contenido es interesante, me acabará llegando a través de las fuentes habituales a las que estoy suscrito voluntariamente.”

Amable, cordial y sutil, creo. Recibí la callada por respuesta; creo que lo mínimo hubiera sido un “lo siento, atendemos tu petición y no volverá a suceder” pero bueno, al menos esperaba que me hubiesen hecho caso. Pero parece que no, hoy he vuelto a recibir otro correo de similares características, y de nuevo me he tomado la molestia en responder:

“en respuesta a uno de vuestros anteriores correos no solicitados ya os pedí que elimináseis mi dirección de la lista de distribución, en la medida en que ni los he pedido, ni os he cedido nunca mi dirección de email para eso (ni para ninguna otra cosa, que yo sepa), ni tengo interés ninguno en recibirlos. Observo con tristeza cómo aquella cordial petición ha sido desatendida (no sólo no recibí contestación, sino que los hechos demuestran que sigo recibiendo estos correos), por lo que procedo a incluir vuestros envíos en la carpeta de SPAM; obviamente, hubiera preferido no recurrir a esta medida y que hubiéseis atendido mi petición, pero eso es algo que queda fuera de mi control.”

Y ya está, correos a la carpeta de SPAM y no habrá más molestias. Imagino que, igual que no me respondieron la primera vez, no lo harán ésta segunda. Me da igual. Lo que me da rabia es que esta gente sea la que luego saca pecho y se las da de ser adalides de “lo 2.0” y de las nuevas formas de hacer política y de la conversación, y blah, blah, blah. Ya, ya sé, culpa mía por esperar algo bueno de un político.

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Raúl Hernández González

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9 comentarios en “Asertividad contra el SPAM

  1. En el mail de nopuedocreer estamos igual que tú. Ya le he pedido varias veces que cese, de buenas maneras, como tu. Pero ni caso. Aunque la meta en la carpeta SPAM directamente, me estoy planteando el llamar al despacho para que al menos tengan la decencia de responder.

    Como dices, es una guerra perdida ya que no responden por mail, pero al menos me saco esta espinita diciéndoselo directamente por teléfono.

  2. Pues a mí me parece que has obrado con paciencia infinita. En serio. Por menos de eso hemos preparado instancias a la APD y esgrimiendo gruesos artículos de la LSSI.
    Si el spam hubiera existido en tiempos de Quevedo estaría entre estas dos categorías de necedades:
    1) “El repetir uno en un mismo día y una misma conversación una misma cosa, por la primera vez se le atribuya a falta de memoria, y la segunda se declara por necedad venial, y la tercera reincidencia se confirma por necedad entera, con bordón y esclavina, y notoria falta de caudal.”
    2) “Asimismo se declara por necio preciso al que sin conocimiento y sin ser llamado, se allega a la conversación de otros, mayormente si en ella están dos solos. Y si a esto añade ver que se cree se recatan dél o muestran disgusto y persevera, quede por necio de la China; y si diere su razón sin pedírsela líbresele ejecutoria gratiae, para que allí y en toda parte use de su oficio [de necio] sin que se le pida otro examen y recaudo.”

  3. Tras llamarla por teléfono (curiosamente no estaba en su despacho) y dejarle un par de mails diciendole que la iba a llamar todos los días hasta hablar con ella, recibo un mail que dice escuetamente: “No se preocupe acabo de borrarle de la lista”. Ha costado, pero se puede Raúl, ¡se puede! :D

  4. Pepe, está claro que sólo quieren la “conversación” si sirve para difundir “su mensaje”. Si no, oídos sordos.

    Está bien que “se pueda”. Lo jodido es que haya que hacer poco menos que una sentada para revertir una situación que nunca debería haberse producido de inicio. En fin, yo no tengo tanto impulso como tú: este post y el filtro para el spam es a lo más que llego.

    Albero, quedo gratamente sorprendido de tu aportación literaria. Para que luego digan de los del rincón del vago :D Te digo lo mismo que a Pepe: mi “activismo” no llega hasta el punto de dedicarle ni un minuto a APD, LSSI o similares. Carpeta de spam y a correr.

  5. Sólo una puntualización: si asumes que el correo lo envía su departamento de comunicación, el fallo también es de ellos, ¿no? No directamente de ella. Por ahí tengo escrito que la política 2.0 no acabará triunfando -del modo que algunos deseamos-, pero no por desidia de los políticos -que también- sino por el celo acaparador de esos departamentos, a los que se les van a unir en celo los blogueros de los partidos.

    Y a nivel personal, sí, el PSOE tiene una falta de conocimiento enorme de lo que es o debe ser el mail como medio de comunicación. Pero al menos por estos lares hay quien les está enseñando.

  6. M@k, en concreto en correo lo envía una chica que firma “Asistente Grupo Parlamentario Socialista”, pero “De parte de:” y firmado por Lourdes (es decir, intuyo que es una chica a la que se le dice “este texto se lo envías a esta gente de mi parte”).

    Ahora bien, si tienes un equipo de asistentes (cosa que entiendo) lo razonable es enseñarles unas mínimas normas de comportamiento: si te mandan un correo amable, lo contestas con amabilidad. Si te piden que no les envíes más correos, les eliminas de la lista.

    Entre todos la mataron y ella sóla se murió. Sea de quien sea la responsabilidad… ahí está.

    Insisto, mal me parece la práctica en términos generales. Pero mucho peor aún viniendo de alguien que presume de dospuntocerismo.

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