El grial del contrato fijo

Va de economía y empleo. Me temo que con este post reforzaré las ideas de quienes perciben en mí un “sutil tufillo a posicionamientos conservadores-neoliberales“. Pero es que hay cosas que no llego a entender (si alguien me quiere dar opiniones en contrario las leeré gustoso y como siempre, si me hacen cambiar de opinión, me la envainaré sin problemas).

Dicen los empresarios que el despido debería abaratarse. Dice el ministro que ni de coña, que el problema es que ya hay demasiada flexibilidad (y, ésa es otra, que la crisis es financiera y que es lo único que hay que mirar; lo que yo digo, de preocuparse de los problemas subyacentes del país nada, como para ser optimista).

El argumento del ministro Corbacho me parece de coña: hay demasiado empleo temporal, por eso se ha destruido empleo con tanta rapidez… ergo el problema es que el empleo es demasiado flexible. Lo que viene a insinuar es que si todo fueran contratos fijos, y si las indemnizaciones por despido fuesen más cuantiosas, el paro no crecería tanto. No, por supuesto que no: simplemente habría empresas incapaces de ajustar sus costes a la reducción de la demanda, empresas que obligadas a “o te quedas con todos los trabajadores, o cierras” tendrían que cerrar, y todos a la calle. Eso sí que es una solución productiva…

Señor Corbacho, si hay tanto contrato temporal, y tan poco contrato fijo… es porque el contrato fijo no tiene ningún sentido en la economía de hoy, y ningún empresario en su sano juicio puede querer meterse en semejante embolado.

La obsesión con los “contratos fijos” es algo que siempre me ha sorprendido. Tengo amigos que, tras pasarse 2 años con contratos temporales, celebraban que “les habían hecho fijos”. Yo les miraba y pensaba “pues no es para tanto, simplemente les va a costar dos duros más echarte”. Sin embargo, para mucha gente (y por lo que parece también al ministro), “contrato fijo” equivale poco menos que a “contrato blindado”.

Y algo de “blindaje” tiene. Porque el contrato fijo significa, en esencia, crear una barrera a la ruptura del contrato. Barrera que solo aplica, por cierto, en favor del trabajador: si el empresario quiere poner fin a la relación laboral (casi por cualquier motivo: lograr la calificación de despido procedente es una utopía incluso con motivos de peso) tiene que pagar una indemnización. Si el trabajador quiere poner fin a la relación laboral… simplemente se va. Es decir, para el empresario no hay ningún incentivo intrínseco para hacer contratos fijos (aparte de que coyunturalmente se establezcan artificialmente vía deducciones en cuotas de la seguridad social, etc.); es más, hay un incentivo negativo porque hacer contratos fijos significa atarse de pies y manos si en el futuro, por cualquier razón, decide dejar de contar con ese trabajador.

Para mí el contrato fijo es una figura obsoleta. Creo que responde a dos concepciones del mundo laboral ya superadas:

a) El empresario explotador (el del monóculo y el sombrero de copa que fuma en puros sentado sobre montones de bolsas de dinero) frente a las masas proletarias subyugadas, que hacen necesaria una legislación garantista con los derechos del trabajador. Pero pese a que a algunos les siga gustando usar el recurso demagógico y sacar cada dos por tres a paseo la lucha de clases, lo cierto es que las relaciones laborales en España distan mucho de ese esquema. Según datos oficiales (pdf), el 94,1% de las empresas se encuadran en la categoría de microempresas, que cuentan entre 0 y 9 asalariados. En esas empresas, la realidad es que empresario y trabajadores no responden a esa imagen de “lucha de clases”, sino que más bien son todos compañeros, en las que el empresario es un trabajador más (probablemente el que más pringue de todos). Para esa realidad laboral, la imposición de un contrato tan profundamente desequilibrado en derechos y obligaciones entre las partes como es el contrato fijo es un despropósito.

b) La concepción del puesto de trabajo como algo estable a lo largo de la vida laboral. En el siglo XX, la evolución de las empresas se producía a un ritmo tan lento que era factible aquello del “empleo para toda la vida”. Una persona podía entrar de aprendiz en una empresa y jubilarse en ella sin que en ese lapso de tiempo cambiaran mucho las exigencias de su puesto. En un entorno económico estático, las fluctuaciones que afectaban a las empresas (nuevos mercados, nuevos competidores, nuevos productos) se sucedían de forma tan pausada que se podían asumir estructuras fijas sin implicar apenas riesgos. En ese escenario era factible apostar por establecer una relación a largo plazo con un trabajador: mal que bien podía cumplir su función a lo largo de los años. Pero ya no vivimos en ese entorno. Todo es infinitamente más dinámico, las cosas cambian de un mes para el otro, la globalización ha incrementado dramáticamente las urgencias competitivas, las empresas nacen, crecen y desaparecen a un ritmo infernal, el ciclo de vida de los productos es un suspiro, las habilidades requeridas en las personas cambian a la misma velocidad. En este contexto, sé que te necesito hoy pero no sé si te necesitaré dentro de tres meses. ¿Qué sentido tiene que te haga un contrato fijo? Es tirar piedras contra mi propio tejado.

El futuro del empleo pasa por la flexibilidad, cuanta más mejor. Me parece que es impepinable, es lo que exige la realidad de la economía. No es una opción, ni un deseo. Es un hecho. Dicen los de la “lucha de clases” que cómo van a retroceder en la conquista de derechos sociales y blah, blah, blah… pero seguir haciendo del “contrato fijo” una bandera es vivir en los Mundos de Yupi. Nadie en su sano juicio va a querer hacer contratos fijos, porque son un lastre. Entiendo que molaría que fuese de otra manera, pero es lo que hay.

Nunca he sido empresario. Pero si lo fuera, tengo claro que tengo que poder decidir en cada momento con qué personas quiero contar, tanto en número como en perfiles. Cuando las necesite, las contrato. Cuando no las necesite, lo siento mucho pero no soy una ONG, no quiero mantener un puesto de trabajo que no necesito, ni verme obligado a trabajar con alguien que no quiero. Y si se me ponen barreras a eso (que me parece un mínimo imprescindible) tengo dos opciones: o me voy a otro sitio donde no me las pongan, o directamente paso de crear empresa ni de dar trabajo a nadie, y me quedo esperando a ver si alguien me soluciona la papeleta. Obviamente, cualquiera de las dos opciones es mala para el empleo: sin empleadores, no hay empleo.

De hecho, para mí el modelo de relaciones laborales que tiene más sentido es más bien un modelo de relaciones profesionales: todos autónomos que prestan servicios a otros autónomos, nos contratamos cuando nos necesitemos, trabajamos juntos mientras nos vaya bien a los dos, y en el momento en el que a alguno no le satisface la relación se le pone fin sin fricción ni coste ninguno y a otra cosa.

Hale, se abre la discusión. Asumo el “tufillo neoliberal”, pero no es un posicionamiento ideológico sino (para mí) la deducción lógica derivada del análisis de la realidad. Agradeceré que quien no esté de acuerdo con lo que digo me dé argumentos, y me explique cómo considera que encaja su alternativa en el escenario real de la economía del siglo XXI.

Contenido relacionado:

¿Qué vas a leer ahora?

73 comentarios

  1. A ver el argumento es mas o menos el siguiente:

    “No hago contratos indefinidos a mis trabajadores porque cuando las cosas vayan mal, me va a costar un ojo de la cara despedirlos”

    Eso si, cuando las cosas van bien, los beneficios que de (ahora si) MI empresa, son todos para mí, por supuesto no lo voy a repartir entre los trabajadores que me han hecho ganar tanto dinero….

    En resumen, estás planteando que, cuando la empresa es rentable económicamente, el empresario es quien obtiene beneficio de esa rentabilidad y cuando la empresa pierde dinero, el empresario echa a los trabajadores para no perder dinero,…

    El planteamiento es bueno siempre y cuando seas el empresario, si eres el trabajador estás jodido!!

  2. Javi, si alguien quiere ir a riesgo con el empresario, que se haga empresario también, que es muy fácil. Ganará cuando haya beneficios, perderá cuando haya pérdidas. El trabajador no hace ni una cosa ni otra: cuando trabaja cobra, cuando no trabaja no cobra. Lo cual me parece muy justo.

    Cuando la empresa es rentable económicamente, es bueno para todos: el empresario que obtiene beneficio, y los trabajadores que mantienen sus puestos de trabajo por los que cobran. Cuando la empresa no es rentable, es malo para todos: para el empresario que pierde su dinero (no “deja de ganar”, sino pierde), y para los empleados que no pueden mantener su puesto de trabajo.

    Según tu argumento, “si la empresa va mal, que vaya aún peor pagando puestos de trabajo que no puede mantener, o indemnizaciones que no se puede permitir”. Pues sí, gran arreglo.

    Agustí, lo que yo defiendo es que estamos todos en el alambre exactametne igual. Es cuestión de cuatro duros más o menos. Puede que haya gente que se ponga la venda en los ojos y así duerma más tranquila… pero es hacer el avestruz.

    Yabu, aunque te parezca sorprendente, te diré que si bien las formas son excesivas, el fondo del caso que planteas me parece estupendo. Si yo fuese empresario, y tuviese mi empresa, quiero poder contar con las personas que yo decida. Si quisiese una cooperativa, montaría una. Pero si monto una empresa, yo decido. Y quien no se alinée con las directrices marcadas, que se busque otro sitio donde trabajar: “hire slow, fire fast”.

  3. Consultor, plantéate a qué tipo de relación laboral nos lleva eso. En mi opinión, a una en la que los trabajadores viven aterrorizados y pendientes de la voluntad del empleador, sin poder ni siquiera replicarle incluso cuando se exceda o incumpla la normativa laboral (“para empezar te vas a la calle, dejas de cobrar, y luego ya reclamarás que igual te dan la razón o igual no”).

    Si ese es el mundo que quieres para tus hijos, perfecto. Yo haré cuanto esté en mi mano para evitarlo.

  4. No sé por qué lo llevas todo al terreno del terror o del incumplimiento de la normativa,creo que mezclas conceptos. Yo soy el primero en defender el cumplimiento de la normativa.

    Y más importante aún, defiendo que las relaciones laborales-profesionales tienen sentido cuando son mutuamente beneficiosas, cuando las dos partes están a gusto. Defiendo que si el trabajador no está agusto en una empresa pueda marcharse cuando quiera. Y defiendo que si el empleador no está a gusto con un empleado pueda disolver igualmente la relación.

    Algo, por otro lado, perfectamente dentro de la normativa laboral: el despido improcedente es una figura perfectamente regulada (y si yo, empleador, decido que fulanito se va a la calle no estoy incumpliendo ninguna ley ni atentando contra ningún derecho; para eso está el art. 56 del Estatuto), y la no renovación de contrato ni siquiera necesita regulación; cuando se acaban los contratos, ni tú le debes nada al empleador ni el empleador te lo debe a ti.

    Y en todo esto no hay terror, no hay incumplimientos de normativa ni nada que se le parezca. Los incumplimientos y la mala fe son rechazables siempre. Tanto en el empleador (abuso, explotación, incumplimientos, etc.) como en el empleado (absentismo, sabotajes, pasotismo, insubordinación, desinterés, etc.). Ambas partes deberían estar igualmente protegidas frente a los abusos de la otra, y no creo que eso sea así a día de hoy: mientras unos tienen inspección laboral, sindicatos, legislación garantista, magistratura protectora… los otros no tienen nada de nada, porque armar un caso de despido disciplinario es una utopía: en el mejor de los casos, pagar indemnización legal y aun así se les pone el cartel de “putos explotadores” y se les montan pollos.

    Por eso no se hacen más contratos fijos, porque los empresarios saben que hacerlo implica ponerse en una situación potencial de desventaja, una relación en la que cada día que pasa está más atado de pies y manos: un empleado se puede ir igualmente hoy que dentro de 20 años (15 días de preaviso y santas pascuas), pero al empleador cada año que pasa le costaría más romper esa relación. Y encima una decisión perfectamente legal y legítima (prescindir de un trabajador por el motivo que sea) se encuentra con el rechazo social como el que tú expresas: si echas a alguien es porque eres un cabrón explotador.

    Luego nos extrañamos de que no haya empresarios, y nos extrañamos de que no haya contratos fijos. Y cuando el paro siga creciendo, nos rascaremos la cabeza pensando en por qué.

  5. Lo llevo al terror y al incumplimiento porque ese es el terreno en el que nos movemos. Si el trabajador cumple y el empresario también, no hace falta normativa. Si nadie roba, no hacen falta ni leyes ni policía. Estamos hablando de leyes y de policía, y por lo tanto, para llevar adelante la conversación, tengo que asumir que hay robos, osea, incumplimientos y mala fe.

    Primero, yo no estoy asumiendo que el sistema que hay sea el mejor posible. Puede que la indemnización por despido esté mal diseñada, puede que no. No voy a entrar a discutirlo.

    Lo único que quería plantear es que se debe estudiar el poder que ejerce el empresario sobre el trabajador, y viceversa. Decidir qué queremos (¿poder absoluto del empleador sobre el trabajador? ¿poder absoluto del trabajador respecto al empresario? ¿algo intermedio?) y tomar las medidas oportunas, si hace falta tomar alguna.

    Lo que pido es que te imagines posibles situaciones de abuso, tanto de una parte como de otra, y veas si con tu sistema de no-regulación (o con el que quieras) la situación está bien resuelta.

    Por ejemplo: un trabajador se toca los cojones durante un año. Lleva veinte años trabajando, y al empresario le cuesta XXX millones echarlo. ¿La situación está bien resuelta? ¿Cómo lo solucionarías?

    Por ejemplo: un empresario te ordena (saltándose la normativa) que vengas a trabajar todos los días una hora más de lo que te corresponde por convenio. El trabajador sabe que, si no lo hace, lo tirará a la calle. Tiene dos hijos, una hipoteca, y pocos ahorros ¿La situación está bien resuelta?

    Y así.

  6. Vale, bien. Pero ya estamos hablando de incumplimientos de un lado o del otro. Porque parecía, en tu comentario anterior, que sólo abusan unos, y yo creo que en todos los sitios cuecen habas.

    Para mí hay dos mecanismos que deberían tender a regular eso. El primero, un sistema de denuncia-inspección-resolución mejor que el que hay ahora. Tanto para unos como para otros. Es decir, que las situaciones de abuso se puedan reportar, que se faciliten los medios de prueba, que haya garantías para protegerse de las represalias (p.j. el Estado paga un salario al trabajador mientras se resuelve la denuncia; si se encuentra culpable al empleador, que asuma el coste. Y viceversa, claro) y que haya un ente que investigue y resuelva equitativamente los casos. El problema es que eso es caro.

    Y el segundo es la empleabilidad en un mercado de trabajo competitivo. Si yo soy un buen trabajador (y de eso me tengo que preocupar yo, no otros), y me muevo en un entorno de alta demanda (poco paro), la presión para tolerar abusos es mucho menor: no me toques las pelotas, que me voy a otro sitio con facilidad.

    Lamentablemente, el sistema actual no es igualmente equitativo para con el empresario: si yo tengo un empleado que “me toca las pelotas”, aunque esté en un entorno competitivo (mucha gente capaz en el mercado que desearía trabajar conmigo) no puedo sustituirlo facilmente.

    Por eso digo que el contrato fijo es una barrera que aporta ineficiencias, y además en un único sentido. Si eres un buen trabajador, si arrimas el hombro… no te preocupes, que yo seré el primero en querer que estés conmigo muchos años, y en procurar que tengas las mejores condiciones para que no te quieras ir a otro sitio.

    El empleado siempre tiene la opción de cambiar de empleador sin trabas. Al revés no.

  7. Caso real, empresa grande cotizada, con precioso informe de RSC en su página web:
    Metrovacesa.
    Raul, no todo es blanco o negro. Leyendote a veces da la impresión de que los empleados son perezosos por naturaleza. Y sí los hay, e irresponsables. Y hay empresarios igual de jetas y caraduras, diría que casi en la misma proporción.
    Respecto al despido barato o libre, hay una enorme masa de trabajadores (temporales, ett’s, contratos de obra o servicio…) para los que YA HAY DESPIDO LIBRE. Y no hablemos de la situación de los becarios, que demuestra como se tuercen las cosas originalmente bien pensadas.

  8. No, León; lo que digo es que, contrato fijo mediante, ante un empresario caradura el trabajador bueno está más protegido que un empresario bueno ante un trabajador caradura. Y que ese desequilibrio, en la estructura industrial que tenemos hoy donde el empresario no es el del monóculo y el puro, sino en gran medida simplemente otro trabajador, no es adecuado.

    Y sí, ya hay despido libre en todos esos casos. Por eso mismo son los contratos que más se hacen, por eso mismo no suben los contratos indefinidos. Pretender que el contrato indefinido prolifere “como por arte de magia” es ilógico.

  9. Consultor A.

    Lo que TU propones, YA existe en un país.

    Estados Unidos de América – USA.

    Y tienen un porcentaje de pobreza real que asusta a un Rumano.

    Y para más decir, me contaron que “solo” cuentan como desempleados a los que están percibiendo paro.

    O sea a los desempleados sin paro y pobres de solemnidad NI les cuentan (no está contrastádo me lo contaron).

    En cualquier caso si propones eso me quedo como estoy.

    Mejor aun me quedo con el modelo Holandes:ç

    Salario mínio de 1200 euros

    Menos días por despido

    Menos impuesto de sociedades

    Gestión eficaz y cercana del paro y la vivienda.

    Investigalos, tengo una amiga Holandesa y me conto como funcionaba estos temas.

    El caso que con crisis y todo están con un paro del 2,5 %.

    Creo que las cifras cantan solas.

    Y la percepción de la calidad de vida de un Holandes es alta.

    Que no son pocos.

  10. Estoooo…,

    Perdona mi torpeza, pero…

    ¿..Donde tienes la sindicación por RSS..?

    Piensa si quieres que estoy tonto, pero no la veo.

  11. Todo esto que expones está muy bien, veo lógico que no entiendas por qué los currantes nos alegramos por un contrato fijo; pero has intentado ir a un banco a solicitar una hipoteca con dos contratos temporales? En el mejor de los casos te piden tantos avalistas, que si el rey mismo te firmara poniendo en fianza el palacio de la Zarzuela además, le exigirían su nómina.

    Para el empresario será un “putada” en toda regla (perdón por la expresión) Pero para el Currante de a pie es el salvoconducto para acceder a una vida medio digna.

  12. lo tuyo es una opinión tan respetable como la de los 64 comentarios posteriores,pero,creo,que resumir que la solución al paro,en una reforma laboral,es,por lo menos,osada.
    hace falta una reforma financiera.
    hace falta una reforma en el sistema de unidad de mercado,(no solo nacional,sino a nivel global).
    hace falta una reforma laboral,(que equipare,en derechos y obligaciones,tanto a empresario como trabajador).
    hace falta una reforma en la politica fiscal que incentive la creación de empresa,(este país,necésita empresarios,no empleados)
    hace falta un sistema de protección social permanente,(no uno que te protege,segun años cotizados)
    hace falta un modelo unico de educación que apueste por la calidad y la formación continúa,(no 17 autonomicos).
    y podria seguir…………..
    por lo tanto creo que te has quedado corto,aunque no vas desencaminado.

  13. Mira solo os pongo una pregunta?

    Si te dan a elegir entre ser empresario o trabajador que eliges.
    Yo creo que nadie duda en coger la primera opción, creo que a todo el mundo le gusta decidir o tomar sus decisiones aunque sea una mala como cerrar la empresa dota de gran satisfación esa libertad.

    Segundo, si tanto os gusta la economía neoliberal, votar a bush e iros a EE.UU. No durarías ni un més y estarías llorando por todos los lados, por no tener derechos sociales.

    Tercero, poorque si España tiene tantos derechos para los trabajadores, lo que ocurre en nuestro pais con nuestros contratos laborales no ocurría ni de coña en Europa. Viví en Holanda 1 año, y precisamente allí tienen mucho más derechos y una presión fiscal del 50% que se queda el estado para las personas que cobran más de 40.000 euros al año. Eso aquí es impensable y todavía se queja un sector de la población de que los impuestos están altos.

    La diferencia es que en Holanda, la riqueza de los más ricos revierte sistemas sociales de calidad, en España el dinero de los más ricos revierte en que mi colega Pepiño, por cierto hijo de padres bastante ricos reciba con 23 años una paga de 500 euros mensuales por no hacer nada y se la gaste en coca. (hecho real)

    Pero bueno esto se nota, hablas con un chaval de 18 años Español y con otro Holandes y te piensas que el Español tiene sindrome de Down.

    Si vais a holanda lo podeis flipar como es un instituto público y todo el dinero que hay puesto ahí, y todo esto para que para tener un pais inteligente donde resida la cultura y no acaben votando de ministro a una persona como Berlusconi en Italia.

    Unos son inteligentes y en otros paises como Italia y no digo que no España eligen a personajes que quieren llevar a concursantes de gran hermano a decidir nuestras leyes en el parlamento europeo.

    Por último cuando os hayan comido la cabeza suficiente, aceptareis una ley que sea la esclavitud. Porque esto ya ha pasado en la humanidad y se repite como un ciclo.

    En roma si nacias esclavo lo aceptabas y no pasaba nada, no podías cuestionar este tipo de cosas. En egipto quizás pasaba lo mismo y en el 1700 en Francia igual.

    Cuano uno tensa la cuerda mucho al final acaban rodando cabezas, y pronto aceptando esa filosofía de vida que va en pro de intentar salir de una crisis que no se debe más bien al sistema productivo existente. Puesto que no se puede producir hasta el infinito en un mundo de recursos finitos. si seguis así vuestros hijos dirán cuando nazca, no si yo debo trabajar solo por comer eso es lo que he visto siempre y lo aceptarán.

    Mira los empresarios no me dan ninguna pena. Mi hermano empresario, mi tio empresario, mi cuñado empresario y por cierto con un patrimonio de más de 100 millones de euros. Y toda mi familia está en ese plan y lo que veo en su actitud es la pudrición de los valores del ser humano.

    Si vieras como son capaces de tirar el dinero, de no importarles nada lo que es un empleado y hablan de ellos como si fueran números. Como desde que he nacido en mi familia he visto a más familias de ese tipo. No me da ninguna pena

    Y YO PIENSO ANTES DE QUE EXISTA DESIGUALDA, PREFIERO IGUALDA AUNQUE SEAMOS TODOS POBRES Y NO COMAMOS NADA.

    Prefiero 4.000.000 de parados en un sistema más igualitario que paro cero en un sistema de esclavitud legal.

    A la gente le han vendido la moto y ahora en crisis se la quieren meter doblada, a lo mejor nos convencen que si trabajamos por 300 euros la hora se reduce el paro.

  14. este yo creo que no le gustarian los eeuu, pero le iria de p.m. irse pa cuba… tipico pensamiento de niño rico…

  15. el contrato fijo puede que suene opsoleto; pero esta claro que cualquier persona que no tiene recursos mas que su trabajo o sea la buena parte de la poblacion, no puede acceder a un simple credito hipotecario.
    entonces las cosas van mas alla de vanalidades e intentos frios de creer ver como es que las cosas son como son para la gente comun.La realidad es que hay muchas personas con carencias y la unica llave para poder acceder a una posibilidar de mejorar sus vidas es a traves de una seguridad en su trabajo y esta se la da un contrato fijo….
    son las normas del sistema en que vivimos
    no sean tan triviales….

  16. bien, tu opinión, pero que te parece si lo mismo que dices para el tema empresario trabajador, lo extrapolamos a todas las cosas y areas de la vida?, todo lo que no sea beneficio…. lo eliminamos que te parece?, bueno no?,
    si las leyes están asi no mires de reojo al trabajador, (me refiero of course, a los que trabajan y producen no te vayas a molestar, no me refiero a los que se excaquean se van al bar etc, etc y cuyo caso si que no entiendo porque son a los últimos que despiden en este país), perdón me estoy desviando a otro tema…. los empresarios se rigen por leyes no?, hechas por quién….?, pues creo que precisamente s esos es a los que habría que mirar de reojo mínimo, porque si a todo lo que no produce hubiera que extinguirlo….. en España tenemos super trabajo que hacer….. para varias decadas….

  17. Consultor anónimo si lo de los funcionarios te parece ofensivo, que a veces lo es, ¿qué te parece el de los politicos?.

  18. y por ultimo, es mi ultimo comrntario :-), como de todo lo que no produce ni rinde lo tenemos que despedir, yo, como accionaria del Ministerio de Educación no quiero que de mi nómina quiten el 0,10 para formación porque a mi no me la dan gratis y como gracias a Dios no uso demasiado los médicos, como accionista del sistema sanitario no quiero que de mis impuestos haya un sistema gratuito y universal, bien pensado, yo tampoco saco beneficio de ello asi que ¿para que mantenerlo?. Yo tampoco quiero luchar por cosas que no me beneficien esclusivamente a mi, esa es tu manera de verlo Raul. Asi que deberiamos hacer todos lo mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *