¿Salvar Mobuzz? ¿Y por qué?

Mira que no quería, pero al final… Es el tema del día en “los mundos blogosféricos de Yupi”: Mobuzz ha lanzado una campaña de captación de donativos para poder seguir financiando sus actividades.

Un poco de contexto: Mobuzz es un canal de “televisión por internet“, es decir, graban sus shows, los cuelgan en internet (gratuitos para los espectadores) y cobran por publicidad. Llevan ya unos cuantos años, son muy activos en la blogosfera (suelen cubrir muchos saraos: no por beneficencia, sino porque consideran que esos contenidos “venden”), etc. Pero lo cierto es que no ganan dinero: lo pierden. Hasta ahora han sobrevivido en parte con publicidad (que no cubría los costes) y en parte puliéndose el dinero de sus inversores. Imagino que esperando que en algún momento el volumen de espectadores y la publicidad en el sector del video online equilibrase la ecuación. Pero ha llegado la crisis antes que ese momento: los anunciantes escasean, y los inversores no quieren seguir poniendo más dinero.

Ante la tesitura de tener que cerrar, han planteado esa campaña de donativos a sus usuarios. Una campaña que ha tenido bastante repercusión (p.j. EnriqueDans, Varsavsky, Julio Alonso, y en muchos otros blogs, y en twitter), porque en Mobuzz han cultivado buenas relaciones con gente relevante a lo largo del tiempo y hasta en los medios “de verdad”. Algunos de éstos se limitan a informar de la iniciativa, y otros toman partido: “hay que salvar Mobuzz”. Y yo me pregunto… ¿de verdad hay que salvar a Mobuzz?

Antes que nada: yo he donado. No soy un espectador habitual de sus shows, pero me parecen gente maja, es un proyecto que me cae bien y, en fin, mi dinero es mío y me lo gasto en lo que quiero (y total, lo que he donado tampoco va a ningún sitio). Pero no me atrevería a decir que “hay que salvarlo”, ni me atrevería a animar a otros a donar.

Mobuzz es una empresa, su objetivo es ganar dinero. Es así de sencillo. No hay un objetivo más elevado detrás, ni altruismo: ni “es que es una start-up”, ni “hay que apoyar la innovación” (¿tan innovador es?), ni “tenemos que apoyarnos entre nosotros”, ni “como es 2.0″… eso no son argumentos (aunque obviamente, cada uno aporta por lo que quiera). El gran motivo que tiene cada individuo para donar es: ¿cuál es la utilidad marginal que me proporciona la existencia de Mobuzz? ¿qué sucede si Mobuzz no vuelve a emitir? ¿cuánto estoy dispuesto a pagar para que eso no suceda?

La respuesta oscilará entre el “nada, me la suda que sigan emitiendo o no” y el “me muero si dejan de emitir, hipotecaría mi casa para salvarles”; pasando por el “lo veo habitualmente pero tampoco pagaría por ello” y el “estaría dispuesto a poner x euros por seguir viéndolo: aquí están”.

La respuesta agregada de todos los potenciales usuarios dará una cantidad. ¿Es suficiente? Pues entonces Mobuzz se salvará porque proporciona una utilidad a los usuarios, y está bien que se salve. ¿No llega? Pues entonces Mobuzz cerrará y, en términos generales, nadie la echará de menos.

Así que, pase lo que pase, estará bien: si se salva porque sus usuarios pagan por sus contenidos (al fin y al cabo, esta donación no es nada más que eso), pues estupendo. Y si no se salva porque a sus usuarios les da igual… pues adios muy buenas, está mejor cerrada que abierta.

Libre mercado. Asignación eficiente de recursos. Utilidad y coste marginal. Y no hay nada más.

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