¿Es la mesura un problema?

Siempre me he tenido por una persona mesurada, poco dada a las estridencias y a las salidas de tono. Previsible, si queréis, en la medida en que a cualquiera que me conozca le es fácil deducir cuál es mi posicionamiento o mi reacción ante determinadas circunstancias. Equilibrado, poco dado a filias y fobias inquebrantables, razonable…

También me he considerado como alguien poco dado a la especialización, que gusta de picotear allí y allá, que no le gusta que le encasillen o le etiqueten, con intereses bastante diversos, muy dado a opinar de casi cualquier cosa…

Y siempre había pensado en ello como en algo positivo. Pero de un tiempo a esta parte, tengo mis dudas. Porque todas estas “virtudes”, en realidad, te convierten en alguien que destaca poco. Y la sociedad de hoy en día está montada en base a “los que destacan“. Quien consigue notoriedad es el que se autodefine en base a cuatro rasgos y comunica intensivamente en base a ellos. Las personalidades poliédricas son más difíciles de transmitir que el personaje sencillo.

Elegir un área de especialización, definir un personaje y a partir de ahí ser “machacón”, es la vía más directa hacia el éxito (o la notoriedad).

Yo tengo la sensación de que no soy, de forma natural, uno de ésos. Y estoy empezando a percibirlo como un problema. ¿Qué hago? ¿Tengo que definir yo también un personaje y volcarme en él? ¿Debo renunciar entonces a dar visiblidad al resto de mis facetas? ¿Debo dejar de hablar, o de bloguear, de cosas que no contribuyan a reforzar mi personaje?

Y si tengo que quedarme con una… ¿cuál elijo?

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Raúl Hernández González

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17 comentarios en “¿Es la mesura un problema?

  1. A veces también he pensado en ello, pero he llegado a la conclusión que todo lo que sea volcarse en un único punto es perder algo. A veces mucho.

    La notoriedad para quién la quiera.

  2. ¡Por el amor de Dios! Este es un caso típico de Marca Personal. El problema no eres tú, es la definición de tu nicho de mercado.
    Lo que debes hacer es encontrar el nicho que se adapte a ti o aquel en el que puedas satisfacer mejor sus necesidades.
    Si tratas de adaptarte tu al mercado, dejarás de ser tú y te convertirás en lo que quieren ellos al tiempo que te devalúas.

    Ya se que es más facil dejarse llevar, pero lo divertido y lo que al final deja huella/marca es encontrar el lugar en el que puedas aprovechar al máximo lo que tienes.

    Eso si, no siempre tienes que utilizar toda la artillería. El que seas un tío con una mente muy bien amueblada no te impide ser un padre cariñoso. Son mercados distintos, no tienes que apabullar a todos con todo ni “caparte”.

    No se si me he explicado.

  3. Andrés, estos últimos posts te los he puesto a huevo, eh…

    Al final, lo miremos como lo miremos, se trata de “crearse un personaje”. Quizás muy basado en los caractéres esenciales que uno tiene (es decir, no se trata de “crear un personaje alejado de uno mismo”), pero “personaje” al fin y al cabo ya que interesa enfatizar unos aspectos y no otros.

    Pienso por ejemplo en este blog, en el que cada día hablo de una cosa. Si quiero dirigirme a un público determinado, o reforzar una imagen… al final tendría que hacer un poco lo que haces tú: en tu blog hablas de marca personal, y más marca personal… y “dejas de lado” otras temáticas. Que no quiere decir que no las tengas, pero a las que no les das la visibilidad que a lo que sí te interesa…

  4. Ya, ya, me estaba conteniendo, pero con este no he podido. ;-)

    Raúl, lo que veo en tu blog es una marca muy fuerte aunque quizás no te das cuenta de que eres coherente, fiable, recto hasta llegar a ser duro, un profesional responsable, un tío que sabe poner las cosas en su sitio cuando los demás vamos dando vueltas en círculo. Lo importante no es tanto el producto, el tema concreto, como los atributos que tienes y la forma que tienes de plantear los temas. Eso es lo que puedes utilizar para conseguir (más) notoriedad y no un elemento menor.

    Creo que en realidad tu eres más coherente en tu blog que yo en el mío. Tu sigues una línea muy recta aunque parece que hablas de muchas cosas.
    Yo me disperso mucho más aunque trato de hilarlo todo bajo el paraguas de la Marca Personal.

  5. Quizás tengas razón. Pero mi duda (y ahora ya estamos bajando a mi caso hiperconcreto) es que no sé cómo ir “más allá” a la hora de “paquetizarme” y “venderme”. Asumamos que yo tengo esos atributos, pero… ¿cómo los traduzco en una generación de ingresos? En ese sentido, creo que tu “etiquetado” de la Marca Personal, por ejemplo, facilita mucho más la venta de tu trabajo (en forma de charlas, de libro, de proyectos…) que mi “etiquetado etéreo” del mío.

  6. Si quieres destacar o adquirir notoriedad con las dudosas formas del que vende humo, también puedes: Eres una persona que mantiene una curiosidad viva y nunca has querido cerrar puertas.
    De todas formas esa notoriedad de la que hablar no conlleva necesariamente éxito.
    La verdad, me he sentido un poco identificado con este post.

  7. No quiero convertir esto en un díalogo. Si quieres lo hablamos.

    Pero creo que lo que tienes que encontrar es la respuesta a ¿Que soy capaz de hacer por lo que merezca la pena pagar? o dicho de otra forma, un potencial cliente te preguntará: Si te contrato ¿Que voy a ganar contigo? ¿Voy a ser más rápido, más fuerte, más rico, más atractivo…? y ¿Como me puedo fiar de tí (la notoriedad cuenta mucho)?

  8. Raúl, me voy a arriesgar a darte un consejo que perfectamente podría salir en la Nuevo Vale: Sé tú mismo y sé sincero contigo mismo, sólo así tendrás éxito… Si te impostas, se te acabará viendo el plumero.

  9. A ver, bonita; no he dicho que no me guste la notoriedad. Lo que he dicho es que no me gusta la forma en la que, según parece, en estos tiempos se obtiene la notoriedad. A mí me gusta la notoriedad (y mucho, como bien sabéis) cuando tiene carácter de “reconocimiento”. Pero no me “sale” el llamar la atención por llamar la atención, el “marketing de controversia”, el jugar a ver quién grita más, el destacar a base de llamar la atención por ser el más borde, o el más extravagante. Y tengo la sensación de que, en la “economía de la atención”, son éstos los que la consiguen.

    Ale, gracias por el consejo. No por evidente, es menos real. Y va en la línea de lo que pienso. La cuestión es encontrar la forma en la que, sin tener que impostarse (porque, efectivamente, se nota; y a mí más), pueda sacarme más partido.

  10. Interesante tema.

    Supongo que incluso el no encasillarse también se puede vender bien.
    El otro día oí un inventor que decía que le gustaban muchos temas… y que se sentía un poco como “Hombre del Renacimiento”. Fíjate como cambia el cuento: con un concepto, un punto de vista… se da la vuel ta a la tortilla y puedes pasar de ser “alguien indefinido” que no es bien percibido, no llega, no impacta… a simplemente otra cosa que si da buen rollito, se percibe bien.

    Por cierto, yo también me considero un poco “Hombre del Renacimiento”. En el colegio gané varios concursos de pintura y uno de poesía. Pero sobre todo me gustaba la ciencia (y me sigue gustando)… de pequeño más teórica y abstracta (como matemáticas) y luego más real y aplicada (física, etc), informática. Estudié Ingeniería de Teleco, por aquello de tener un espectro más amplio que los teoremas matemáticos o las teorías físicas. Pero también me gusta leer (ahora más que antes, también es cierto), y últimamente me he interesado mucho por la bolsa, la economía en general, y en concreto la creación de empresas. Es que si me pongo a pensarlo, me he interesado casi por cualquier tema: fotografía, animación por ordenador, computación distribuida, Inteligencia Artificial… Pero sobre todo soy fanático de Internet, la Web.
    Por otro lado, entender diferentes posturas creo que es muy positivo… es signo de empatía y una gran inteligencia emocional. Sin embargo, no suele vender muy bien. La masa de nivel medio-bajo, parece que no tiene capacidad o interés por una visión amplia… prefiere estereotipos: el facha pijo rico o el rojo pobre. Como que no da para más o no quiere ver más opciones.

    Lo bueno: que gente como nosotros quizá no tendremos el apoyo de la mayoría, no seremos muy populares… pero creo que nuestra postura original puede suponer muchos puntos si se sabe comunicar. De forma sincera. En otras palabras, el no decantarte por ningún extremo (ser mesurado) no implica que no tengas las cosas EXTREMADAMENTE CLARAS. O quizá es al revés, que somos radicales precisamente por no aceptar los extremos que acepta la mayoría.

  11. Interesantísimo debate. Comparto, casi todo y por destacar algo, me quedo con la frase de Consultor Anónimo: “Las personalidades poliédricas son más difíciles de transmitir que el personaje sencillo”.

  12. Como muy bien dice Andres en sus comentarios, es evidente que tienes una marca personal. No hablas de un tema concreto, pero cuando hablas es fácil descubrirte. Es cierto, o al menos yo también lo creo, que cuando no buscas los extremos es mucho más difícil hacerte un hueco. Además incluso muchas veces la moderación o mesura puede adquirir tonalidades de conformismo o de vagancia. Pero la verdad es que si hay un cerebro en el que hierven las ideas la cosa al final acaba saliendo.
    Sinceramente Raul no creo que tu mesura afecte en estos momentos. Tienes hecho un hueco y siendo tú lo potenciarás. Si cambias, evidentemente puede ser que la cosa vaya a mejor, pero es posible que te pierdas por el camino. ¿Para que correr el riesgo cuando no es necesario?

    Yo prefiero ser como tu a un vocero exaltado (a lo mejor es porque va más con mi personalidad)

  13. Yo pienso lo siguiente, en mi caso, no estoy muy especializado. En lo que más la programación pero porque la estoy estudiando. En mi caso creo que lo mejor que puedo hacer es emprender y rodearme de gente que sí esté especializada, no sé si alguno más le pasará lo mismo.

  14. La cuestión está en lo que quieras conseguir, en tu concepto de éxito, no? Yo no creo que alcanzar notoriedad en la sociedad en la que vivimos sea sinónimo de éxito. Es más, en la mayoría de los casos significa lo contrario.

    Si con notoriedad o éxito nos ceñimos al ámbito profesional, no estoy de acuerdo contigo en que se consiga nada con excentricidades, posicionamientos diferentes o personalidades “fuertes”.

  15. Después de escribir mi comentario, he leído los vuestros.

    Puede que esto sea un problema de marca personal. Pero tampoco creo necesario que necesites realizar “un análisis de tu mercado objetivo” para poder “triunfar”. Creo que se puede llegar muy lejos (mucho más allá de la simple notoriedad) siendo honesto con los demás y creyendo en uno mismo y en sus posibilidades.

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