Día tormentoso

Tormenta

Hay días que amanecen tormentosos, con nubes que no presagian nada bueno. No hablo de las tormentas y de las nubes de verdad, no (que por otra parte, me encantan), sino de las tormentas mentales / emocionales. Hay días en los que, desde que te levantas, todo tiene un mal color. Y los acontecimientos se van sucediendo impenitentes. Esos días, todo lo que puede salir mal o regular, sale mal o regular. Surgen problemas de donde no te los esperas, surgen malosentendidos, todo lo que parecía controlado deja de estarlo y pareciera que no das una al derechas.

Me pregunto cuánto hay de efecto inducido y de profecía autocumplida en todo esto. Quizás si te levantas pensando “hoy va a ser un mal día” vas provocando tú mismo que se convierta efectivamente en un mal día.

La verdad es que el “comecome” es uno de los peores inventos de la mente humana. El estarse reconcomiendo por dentro, autoconvenciéndose de que es un mal día, es una mala solución. Hay que exorcizar el mal fario. Quizás sea bueno cambiar de actividad, tomarse un descanso, ponerse música de las de “elevar el ánimo”. Pues voy a probar, a ver si por la tarde escampa.

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