Indiscretos

El mundo est� lleno de ellos. Gente indiscreta, poco prudente. No hay m�s que “poner un poco la oreja” y oiremos cosas realmente sorprendentes en bares, restaurantes, medios de transporte… bien en conversaciones de grupo, o bien en conversaciones telef�nicas (dichoso m�vil), podremos enterarnos de la vida de cualquiera, detalles de una situaci�n p�blica o privada, o conocer qu� opini�n le merece una persona.

No tiene tanta importancia cuando se trata de temas p�blicos (como f�tbol o pol�tica), si bien yo creo que nunca est� de m�s mostrarse “tibio” en las manifestaciones p�blicas, sobre todo si hay desconocidos que puedan oirlas: nunca sabes qui�n est� escuchando, y hasta qu� punto tus opiniones hacen que ese “alguien” se forme una opini�n sobre t�. Y, en seg�n qu� circunstancias, las probabilidades de encontrarte m�s adelante con ese “alguien” pueden ser elevadas.

Pero ya con temas privados… el otro d�a, bajando en el autob�s, veo que se suben un par de chicas. Las identifiqu� (por sus carpetas y sus maletines) como alumnas de un master en el que dar� clase en los pr�ximos meses. Durante los 40 minutos largos que dur� el proyecto, no dejaron “rajar” de otra gente: de compa�eros suyos del master, de profesores (eventualmente, compa�eros m�os)… irremediablemente, tuve acceso a toda su conversaci�n y no pude por menos que hacerme una composici�n de lugar sobre esas personas. Cuando sean alumnas m�as, las tendr� identificadas y, en cierto modo, prevaloradas.

Alguien podr� decir que “qu� cotilla estoy hecho”. No s�, puede ser (de hecho, �ltimamente me estoy descubriendo comportamientos claramente chafarderos). Aunque si alguien se pone a hablar a tu lado de gente/cosas que conoces, es inevitable escuchar.

PD.- Entiendo que no es muy coherente decir esto cuando uno mantiene un blog en el que cuenta determinadas cosas… pero bueno, es la gracia de ser “an�nimo”, �no?

También en

Raúl Hernández González

Soy Raúl, el autor desde 2004 de este blog sobre desarrollo personal y profesional. ¿Te ha resultado interesante el artículo? Explora una selección con lo mejor que he publicado en estos años.

¡Y si te suscribes podrás seguir recibiendo más reflexiones y herramientas útiles para ti!

También en

0 comentarios en “Indiscretos

  1. �Oh! Estoy seguro de que ese peque�o poder que da lo de “saber” algo a trav�s de medios no convencionales no estorba para nada, es m�s, a m�, me da bastante morbo… y vivo por �l.

    Faustito.

  2. A m� me contaron una vez una an�cdota de una compa�era que estaba poniendo verde a un cliente en la cafeter�a… y resulta que ten�a al jefe de ese se�or justo al lado!!!
    Afortunadamente compart�an la misma opcici�n ;-)

  3. INSUPERABLE!
    Yo he visto a un gerente criticar a un cliente delante de una tercera persona, que result� ser la mujer del cliente criticado. La moraleja est� clara: ‘En boca cerrada no entran moscas’, o el proverbio chino de ‘Nunca te arrepentir�s de algo que no has dicho’ (no comparto el sentido general pero para las cr�ticas innecesarias aplica)

  4. Ciertamente insuperable.

    Faustito, coincido en que “saber” mola. De hecho, yo siempre me he considerado cotilla unidireccional: me encanta enterarme de cosas, pero luego es muy dif�cil que yo cuente (y menos de terceros!).

    Yo s� soy de los que opina que eres “esclavo de tus palabras y due�o de tu silencio”

  5. Mi especialidad durante a�os ha sido eso de estar poniendo verde a alguien y que de pronto el susodicho/a apareciese por all�.
    No es que me pase la vida criticando, es que soy de las que siempre eligen mal la oportunidad. Lo peor del asunto es que parece que se lo pego a la gente… y nada m�s lejos de mi intenci�n, yo que soy un alma tan c�ndida e inocente.

    Margarita.

  6. Yo siempre he sido bocazas, pero de buen rollito. Con el tiempo, he ido madurando, descansando las voces que me empujaban a cotillear, paro a veces, s�lo a veces, he tenido que extender rumores falsos, como experimento nada m�s, como divertimento, y he tenido tanto �xito, que me he visto obligado a revelar el secreto. Lo que me he re�do y lo que han querido sacudirme.

Deja un comentario